Aunque no lo crean,
ciertos son los versos
que no escribo.
Están obviamente metidos
hasta el cuello
y dando un manotazo.
Desaparecidos.
En albor y desvelo,
niños
mujeres
y éste verso
(créase o no)
existen.
Aunque no lo crean,
ciertos son los versos
que no escribo.
Están obviamente metidos
hasta el cuello
y dando un manotazo.
Desaparecidos.
En albor y desvelo,
niños
mujeres
y éste verso
(créase o no)
existen.
Dos calcetines sucios
En unanimidad me acusaron,
¿Había una vez un niño que aprendió a no moverse mientras algo lo miraba, o había algo que aprendió a mirarlo hasta que el niño dejó de moverse? ¿Quién empezó primero: el miedo o la costumbre?…
Yo nunca tuve botas.
Compré ropa nueva:
Mis días son amargos
No te frustres.
La sombra de un mosquito:
Aunque no lo crean,