La sombra de un mosquito:
no hay nada más en la Tierra
insignificante.
Eclipse
Nubarrón
Pan de azúcar
Rascacielo
Ombú
Tejado
Sombrilla
Sombrero
Mano
y Mosquito
tragándose el sol.
La sombra de un mosquito:
no hay nada más en la Tierra
insignificante.
Eclipse
Nubarrón
Pan de azúcar
Rascacielo
Ombú
Tejado
Sombrilla
Sombrero
Mano
y Mosquito
tragándose el sol.
El escalafón baja de tamaño renglón por renglón y el último es el único que se traga el sol entero. Para mí todo se juega en la distancia: lo que tienes pegado al ojo tapa más que un cerro.
El poema arranca con un eclipse y termina con un mosquito haciendo lo mismo, y en el medio un ombú, una sombrilla y una mano. Leí hace tiempo que la luna es unas cuatrocientas veces más chica que el sol y está unas cuatrocientas veces más cerca, por eso lo tapa justo. Tu mosquito juega con la misma regla, solo que más cerca todavía.
No fue la primera,
En unanimidad me acusaron,
Dos calcetines sucios
No te frustres.
Dextrocardia me enseñaron.
Yo nunca tuve botas.
Siete años.. Y se que hay quienes cuentan veinte, treinta años de la mano, pero nadie sabe cuanto dura una vida cuando la vivís dentro de los brazos de la persona que amas. Viví mil domingos, mil…
No pude aprender
La sombra de un mosquito: