Lo que guardo lo que dejo
Conocí a alguien nuevo, di el paso,
me di la oportunidad de conocerlo,
pero lo dejé… lo dejé por ti,
porque mi corazón te extraña siempre
y mi mente te piensa cada día.
Han llegado más personas,
les abrí las puertas de mi vida,
pero siempre apareces tú,
en cada pensamiento, en cada latido.
Mi familia aún pregunta por ti:
¿Cómo está? Dile que venga a comer.
Te aman, igual que yo te amé,
pero no voy a esperarte para siempre.
Llegará el día en que conozca a alguien más,
que entre en mi vida y ocupe su lugar,
y entonces ya no habrá sitio para ti…
aunque nuestra historia jamás se borrará:
vivirá tranquila en mi corazón,
espero que en el tuyo también… aunque lo dudo,
porque siento que nunca piensas en lo que siento,
ni en lo que me pasa de verdad.
Espero que algún día, al recordar,
vuelvas a ver lo que fuimos:
que lo recuerdes con orgullo, no con vergüenza,
que no niegues a quien estuvo a tu lado,
porque se siente horrible que te hagan eso.
A ti no te gustaría que yo te negara a ti,
y yo nunca lo haría:
no me da vergüenza decir que te conocí,
que te quise, que estuvimos juntos.
Solo deseo que encuentres tu felicidad,
que madures bien y crezcas entero,
que sigas siendo tú:
carismático, amable, alegre,
ese ser que un día conocí…
que por nada del mundo cambies,
que la bondad no se te apague nunca.
Y si algún día me recuerdas también,
que sea con una sonrisa, sin ocultar,
porque yo siempre te llevaré con dignidad,
como a alguien que, aunque sea por un tiempo,
me enseñó a sentir de verdad.