Hacía tiempo que no sentía esto.
El sobresalto.
No estoy seguro de qué lo provoca. ¿Estaré enfermo? ¿Será el comienzo de un final abrupto y repentino? Me gustaría que me revisara un doctor; que le dijeran a mi dueño, amo u hospedador si esto es normal o si me encuentro en el ocaso de mi juventud.
Ya van treinta y seis años viviendo en el cuerpo de Pablo y recuerdo haber sentido algo parecido cuando él tenía unos veinte. Estuve tamborileando como loco, de manera esporádica, durante mucho tiempo, hasta que me calmé y permanecí tranquilo durante varios años.
Hace un tiempo sentí que me quebraba. No era algo físico: yo seguía intacto a la vista de cualquier profesional, pero algo me hacía estrujarme de dolor sin que pudiera entender qué me pasaba. En aquella época no tuve mucha actividad. Vivía inerte dentro de un cuerpo en el que me dedicaba únicamente a bombear sangre, sin ningún factor externo que me perturbara.
No sé cuánto tiempo pasó desde entonces, pero, aunque estaba tranquilo y relajado, creo que prefiero la agitación de estos últimos días.
No tengo idea de cómo reconocer un patrón, pero podría afirmar que sucede más o menos a la misma hora. Me rijo por la cantidad de pulsaciones entre un sobresalto y el siguiente. Antes, a esta misma hora, no había cambios en mi ritmo. Es más: solía mantener una frecuencia regular y casi insonora.
Ahora, en cambio, me desbordo dentro de su cuerpo sin entender qué pasa.
¿Será ese perfume que me llega a través del cerebro? ¿O esas imágenes que él proyecta por todo el cuerpo?
Me parece que debe guardar relación con ese nombre que escuché repetidamente.
Lucía…