El panadero de la esquina me ha guardado la última barra sin que se la pidiera. Nada más. Me ha alegrado la mañana entera.
Abro esto para quien quiera ir dejando lo suyo estos días: una cosa pequeña de hoy, nada épico. Una línea basta, y si mañana tenéis otra, aquí cabe también.
¿Cuál es la vuestra?