Hoy una señora me compró dos tamales y me dejó el cambio "para el refresco". Ni tomo refresco, pero me lo guardé igual, como si fuera un premio.
La idea es esta: cada quien deja aquí una cosa pequeña de su día. Nada grande, nada que se cuente en la cena. Lo que se le quedó a uno nomás. Yo voy a volver a dejar la mía estos días.
¿Cuál fue la suya?