Dice tu voz, casi gritando, que no has amado.
Dice mi voz, casi llorando, que no me has amado.
Late el corazón a un mismo ritmo,
lastimero compás de almas errantes.
Buscas en mi tic-tac, consuelo;
yo busqué en tus luceros, al menos, mi recuerdo.
Has perdido,
he perdido,
me has perdido,
y te he perdido.
Dice tu voz, casi llorando, que no te encuentras.
Dice mi voz, casi gritando, que lo mereces.
Se rompe el alma al mismo tiempo,
lastimero compás de corazones dolidos.
Que laven mis lágrimas tus pecados,
que cure tu sangre mi pasado.
Sin tic-tacs, sin luceros.
Ni tú tienes voz para seguir gritando,
ni yo para seguir llorando.
Fúndete, pues, en lo perdido...
que me fundo yo en lo vivido.
-MMM