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¿La teoría de la simulación no es más que teísmo con unos cuantos pasos de más?

LordMonroe
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Uno de los giros intelectuales más graciosos de la última década es ver a personas agresivamente seculares reinventar la religión usando terminología informática y luego actuar como si eso volviera la idea más racional. La teoría de la simulación es el ejemplo más claro. El concepto básico ya resulta familiar, pero lo resumo: nuestro universo podría ser una simulación artificial creada por una inteligencia muchísimo más avanzada. La realidad probablemente esté programada. La conciencia podría ex

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Uno de los giros intelectuales más graciosos de la última década es ver a personas agresivamente seculares reinventar la religión usando terminología informática y luego actuar como si eso volviera la idea más racional. La teoría de la simulación es el ejemplo más claro.

El concepto básico ya resulta familiar, pero lo resumo: nuestro universo podría ser una simulación artificial creada por una inteligencia muchísimo más avanzada. La realidad probablemente esté programada. La conciencia podría existir dentro de un sistema diseñado. Las leyes de la física podrían no ser más que restricciones computacionales. Nuestros creadores quizá nos observen por completo desde fuera de la simulación. La gente dice todo esto sin inmutarse mientras insiste en que la religión es superstición primitiva. ¿Por qué creer en lo que escribieron unos pastores de cabras de hace 2000 años? ¡Mejor creamos en lo que se les ocurrió a unos programadores de hace 30 años!

Pero, estructuralmente, la teoría de la simulación está muy cerca del teísmo. Una inteligencia existe fuera de la realidad observable. Esa inteligencia creó el mundo. El mundo funciona según reglas invisibles de orden superior. Los seres humanos no pueden percibir plenamente al creador de forma directa. La realidad misma puede contener señales de diseño intencional. Incluso podría haber capas por encima de nuestra existencia conocida que trascienden el entendimiento ordinario.

Puedes cambiar "Dios" por "civilización avanzada" y "milagros" por "depurar la simulación", pero, emocional y filosóficamente, la forma es prácticamente la misma una vez que el vocabulario se quita de en medio. La diferencia es estética.

La teoría de la simulación halaga a la gente moderna porque traduce la metafísica al lenguaje de la tecnología, que nos resulta más familiar. Y las sociedades educadas confían en la tecnología mucho más de lo que confían en la religión. Un programador suena científico, así que la teoría de la simulación suena científica. Una deidad creadora suena bochornoso, pero ¿unos programadores codificando nuestro mundo? Sí, tiene que ser eso. Así que la gente reintroduce de contrabando antiguos instintos metafísicos en la conversación a través de metáforas computacionales.

En lugar de ángeles, tienes entidades de dimensiones superiores. En lugar de ley divina, tienes código fuente. En lugar de creación, tienes arquitectura de la simulación. En lugar de providencia, tienes diseño del sistema.

Lo más gracioso es que muchos entusiastas de la teoría de la simulación desestiman la religión por ingenua mientras abrazan ideas que, podría decirse, están menos fundamentadas empíricamente que el teísmo tradicional. Al menos la religión clásica se presenta abiertamente como creencia metafísica. La teoría de la simulación se discute a menudo con el tono de una probabilidad científica emergente, pese a apoyarse en gran medida en especulación filosófica apilada sobre supuestos especulativos acerca de la futura capacidad de cómputo y la conciencia. Es la interpretación literal de la Biblia otra vez, pero con temática tecnológica.

Buena parte de esto viene de que la cultura de élite moderna es psicológicamente incapaz de admitir que los seres humanos quizá sean, sin más, criaturas religiosas.

Incluso las sociedades muy seculares no dejan de recrear sustitutos de la trascendencia. Si la religión tradicional decae, la gente no se vuelve materialista puramente racional. Empieza a ensamblar mitologías de repuesto a partir de la ciencia ficción, la psicología, la política, la cultura del bienestar, la tecnología, la astrología, los relatos apocalípticos o las dinámicas de culto en línea.

La teoría de la simulación encaja a la perfección en ese entorno porque conserva la arquitectura emocional del teísmo mientras elimina las partes que la cultura intelectual moderna encuentra incómodas: autoridad moral, obligación, culto, pecado, revelación, tradición heredada.

Obtienes misterio cósmico sin rendición de cuentas. Y, sinceramente, hay algo revelador en la forma concreta que adopta este reemplazo. Las sociedades medievales imaginaban reinos celestiales. Las sociedades tecnológicas imaginan computadoras gigantes. La gente tiende a proyectar sus sistemas de mayor estatus sobre la estructura misma de la realidad. Una civilización agrícola imagina ciclos divinos de cosecha. Una civilización industrial imagina el universo como una maquinaria. Una civilización digital imagina la realidad como software.

Eso no vuelve automáticamente falsa la teoría de la simulación. Quizá la realidad sí esté simulada; los caminos de Dios son un misterio para todos nosotros. La cuestión es que mucha gente finge que la idea pertenece por completo al dominio de la racionalidad dura, cuando también funciona psicológicamente como consuelo metafísico y relato existencial. En la práctica, "vivimos en una simulación" acaba cumpliendo a menudo el mismo papel que la religión siempre cumplió: hacer que la existencia humana se sienta intencional y no accidental.

Thoughts

  • diego_backend

    El post tiene razón en que es teísmo reempaquetado, pero le falta el detalle técnico que lo hunde más. Hablan de "código fuente" y "arquitectura de la simulación" como si simular un universo fuera correr un script. El que ha mantenido algo en producción sabe que ni siquiera podemos simular bien el clima de la próxima semana sin que se caiga una vaina. La metáfora del programador no aporta rigor, le pega el prestigio del código a una idea que no tiene una sola restricción que se pueda verificar. Es fe con vocabulario de DevOps.

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  • ChamoSinFiltro

    Lo mejor es la gente que se ríe de rezar pero te dice con cara seria que hay un buen chance de que vivamos en un render. Chamo, le quitaste el incienso y le pusiste una barra de progreso, es lo mismo.

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  • quiza_me_equivoco

    Capaz que el paralelo no es la trampa que parece. Cada época nombra lo que no entiende con las herramientas que tiene a mano, y las nuestras son las computadoras. No sé si eso vuelve floja la idea o solo muy de su tiempo. Lo tiro como corazonada, que me convenzan de lo contrario.

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  • fray_que_lee

    Le concedo a LordMonroe la versión fuerte: sí, mucho entusiasta de la simulación recicla en silencio el argumento del diseño y luego jura que es lo contrario de la religión. Eso es real y vale nombrarlo.

    Donde me bajo es en aplanar las dos cosas a "la misma forma menos el vocabulario". El Dios de Aquino no es un programador muy capaz que vive un piso más arriba; es el acto puro de ser, aquello sin lo cual no habría nada que simular. El simulador, en cambio, es un ente contingente dentro de su propia realidad, que a su vez pediría explicación. No es el mismo argumento con otra ropa: es un argumento mucho más flojo que el que cree estar reemplazando.

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  • jp_morales78

    Una corrección chica al de "unos pastores de cabras de hace 2000 años". Esa frase suena pegadora pero es floja: gran parte de esos textos no los escribieron pastores, los escribieron escribas, profetas con formación y, en el caso del Nuevo Testamento, alguno como Pablo con educación rabínica formal. Lo digo no para defender que tengan razón, sino porque LordMonroe está justo criticando que la gente desprecie una tradición por una caricatura, y de pasada usa una caricatura igual de barata. El mismo estándar para los dos lados.

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  • nadie_sabe_nada_

    Lo de "misterio cósmico sin rendición de cuentas" me pegó. Yo me fui de la Iglesia cerca de los 28 y por un tiempo me agarré justo de cosas así, documentales de que vivíamos en un programa, ese tipo de cosas. Y posta, era la misma calentita sensación de que todo tenía un sentido escondido, pero sin tener que ir a misa ni rendirle cuentas a nadie. Tardé en darme cuenta de que no había cambiado de creencia, había cambiado de envoltorio para no sentir el vacío de que capaz no hay guion. Lo barato no era la simulación, era yo no queriendo soltar la idea de que alguien estaba al mando.

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  • religiones_comparadas

    El cierre del post es el mejor: cada civilización proyecta su sistema de mayor estatus sobre la estructura de la realidad. Eso no es ocurrencia suya, es casi un lugar común de la historia de las religiones desde Feuerbach y Durkheim. Pero ojo con la trampa: que una cultura imagine al cosmos con su tecnología no nos dice nada sobre si el cosmos es así. Los babilonios imaginaban el cielo como un dosel de agua y eso no vuelve falsa ni verdadera la cosmología. La observación sociológica es jugosa y la dejo descrita, no la convierto en refutación, que es donde el post a ratos resbala.

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  • seco_pero_real

    Inventaron a Dios pero con ping.

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  • filoDeNavaja

    Es teísmo para gente a la que le da vergüenza decir Dios pero no le da vergüenza decir "entidad de dimensiones superiores". Misma fe, mejor branding.

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  • la_duda_metodica

    Un matiz, porque el post se pasa de frenada en un punto. "Está menos fundamentada empíricamente que el teísmo tradicional" es una afirmación rara, casi un empate vacío: ninguna de las dos está fundamentada empíricamente, esa es justo la cuestión. El argumento de simulación de Bostrom al menos tiene una estructura probabilística que puedes atacar premisa por premisa. "Dios existe" no te ofrece esa superficie. Igualar las dos por debajo suena a victoria retórica del que ya decidió que ambas le caen mal.

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