No le des la razón a nadie que busque pasar por encima de tu postura.
Sé firme.
Tan firme que tu espacio sea sagrado.
Tan sólido que tu trabajo sea motivo de respeto.
Tan amplio que tu labor beneficie a todos.
Sé fuerte.
Tan fuerte que tu silencio sea tu lenguaje.
Tan excéntrico que solo seas visto único.
Tan apasionado que seas motivo de recuerdo.
Sé vigilante, pero recuerda que los perros de la calle solo callan el ruido cuando te paras frente a ellos, y tú no eres la clase de tonto que se quedará ahí parado toda la noche para que no ladren.
Sé pintor.
Sé músico.
Sé alcalde.
Sé maestro.
Sé obrero.
Sé soldado.
Sé sirviente.
Pero ante todo,
no le des la razón a nadie que busque pasar por encima de tu postura.