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La escuela honesta de los espíritus

Sofia5
Pensamiento

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Ovid

El director esquivando la mano de Sara y dejándose tocar al segundo intento me sacó una sonrisa, parece casi un juego entre los dos. Apuesto a que él sabía desde el principio que ella tenía el don y la estaba probando. Me alegra que tu primera publicación

El director esquivando la mano de Sara y dejándose tocar al segundo intento me sacó una sonrisa, parece casi un juego entre los dos. Apuesto a que él sabía desde el principio que ella tenía el don y la estaba probando. Me alegra que tu primera publicación aquí sea un colegio de fantasmas con una maestra que decide quedarse!

Contenido de la publicación

Había un colegio llamado El Faro, que estaba lleno de espíritus de alumnos y profesores atrapados desde hacía miles y millones de años.

 Un día, una chica llamada Sara se inscribió en el colegio como profesora. Ella era amable, sincera y considerada: la mejor persona que podía existir. Sara entró al colegio sin la menor idea de que estaba completamente lleno de espíritus. Lo más raro era que estos resultaban invisibles para los humanos, pero ella tenía un don.

Sara se había criado en un pueblo humilde y pobre, pero era feliz; no le importaban esas cosas. Estudiaba con mucha atención, por lo que en el pueblo pensaban que de grande no necesitaría ir a la universidad. Tenía mucha curiosidad sobre muchas cosas del mundo, pues era una niña brillante y especial. Lo que más le interesaba eran las matemáticas.

Al llegar a la adultez, se convirtió en científica, pero ocurrió un accidente: su padre sufrió un choque de auto durante un viaje de trabajo. Cuando Sara se enteró, se derrumbó emocionalmente; dejó su carrera y empezó a trabajar de maestra porque necesitaba mantenerse. Y ahí fue cuando empezó todo.

El primer día, mientras caminaba por los pasillos, percibió algo que nunca antes había sentido, pero no le dio importancia. Cuando comenzó a dar su primera clase, se dio cuenta de que los alumnos dormían profundamente. Los nombró una y otra vez, pero no obtuvo respuesta, solo un ronquido. Se enfadó y les gritó. Después se calmó y decidió dejar de hacerlo, pues comprendió que no estaba bien gritarles a los niños. Se acercó a uno de ellos para despertarlos y descubrió que no podía tocarlo: su mano traspasó el cuerpo del pequeño. grito ¡El niño es  un espíritu! Al acercarse a los demás, notó que el colegio no era normal y que todo a su alrededor parecía irreal.

Por un momento creyó que era un sueño. Se pegó y se pellizcó, pero terminó gritando: «¡No es un sueño!». Estaba desesperada, con miedo y aterrada.

 Salió corriendo hacia la oficina del director para reclamarle por lo sucedido, pero en el camino pensó: «¿Y si el director también es un espíritu?».

Cuando llegó a la oficina, intentó tocarlo, pero el director lo esquivó con agilidad. Ella lo intentó otra vez y, esta vez, el director se dejó tocar. Al sentirlo, se alarmó y gritó: «¡Tú también eres un espíritu!». El director asintió y la calmó. Le explicó la razón por la cual todos eran espíritus, por qué ella estaba ahí y cómo la habían atraído al colegio.

Sara ya no sabía qué hacer para procesar lo que sucedía; estaba convencida de que nada de eso era real. No sabía cómo sentirse: si enojada porque la engañaron, feliz por haber descubierto que los espíritus existían o aterrorizada por estar rodeada de ellos. Cuando logró tranquilizarse, comenzó a reflexionar sobre el motivo de su presencia allí. Decidió seguir enseñándoles a los niños, porque ellos también merecían aprender. Por eso, Sara le pidió al director continuar trabajando en el colegio. 

                    no importa el aspecto, todos merecen respeto.



Thoughts

  • giroForzado

    Ay no, yo digo que el papá de Sara también anda por ahí de espíritu y por eso la llevaron justo a ese colegio.

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  • Ovid

    El director esquivando la mano de Sara y dejándose tocar al segundo intento me sacó una sonrisa, parece casi un juego entre los dos. Apuesto a que él sabía desde el principio que ella tenía el don y la estaba probando. Me alegra que tu primera publicación aquí sea un colegio de fantasmas con una maestra que decide quedarse!

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  • lo_lei_en_el_bus

    Sara pellizcándose para ver si es un sueño, y después pensando en el pasillo si el director también será espíritu, me hizo reír porque es justo lo que haría uno. Lo que me dejó con ganas es la explicación del director, que el cuento pasa en una sola línea: por qué todos son espíritus y cómo la atrajeron. Apuesto a que tiene que ver con las matemáticas, lo que más le gustaba de niña y que después ya no sale. Capaz los espíritus necesitan a alguien que les resuelva algo para poder irse.

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Había un colegio llamado El Faro, que estaba lleno de espíritus de alumnos y profesores atrapados desde hacía miles y millones de años.

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