La distancia y el amor
Mirar unos ojos o tomar una mano no es amor. Besar unos labios y rozar una piel tampoco lo es. Porque muchas veces no es lo destinado. La distancia entre cuerpos crea una atmósfera de amor mucho más poderosa que la unión de dos individuos que no sienten amor, estando en un mismo espacio físico. Quererte sin conocerte, es amor. Levantarme cada mañana pensando en si estás bien, también lo es. Pensar que mí mundo no tiene sentido por la distancia que nos separa, podría serlo claramente. Pero no te tengo, y eso me hace sentirme preso en libertad. Porque no puedo expresarte lo que siento de la manera que te mereces. La vida me está enseñando que es más valioso sentir algo por alguien que está lejos, que tener cerca a gente sin sentido. Me haces valorar más a las personas por como son, más que por como se ven. Crees en el destino? Porque yo cada vez estoy más convencido que las casualidades no existen, y que es de débil pensar de esa manera. Creo en las causalidades, que es distinto. Creo en que las almas se unen por un propósito, sin importar cual sea. Que los cuerpos pueden vivir sin esa persona que extrañan, pero no la mente. El destino no es más que vivir como si fuera la última vez, y es lo que pienso cada día en el momento que te apareces en mí mente. En qué estoy perdiendo cada segundo de mí vida, mientras no pueda mirarte a los ojos. Que a pesar de no conocerte físicamente, siento que no puedo pasar más días de mí vida sin vos. Me estaré volviendo loco? Quizás un poco, pero quien no lo está?