¿Qué es lo que realmente esperas de mí?, si yo todo te lo di. Mi amor fue duramente rechazado, lo malograron al solo querer jugar. Fingiste querer conocerme, fingiste tu interés en mí, fingiste tu amor por mí.
Tarde fue, pero comprendí que esto no es lo que busco para mí.
No quiero una arpía por mujer, anhelo algo mucho más valioso, deseo el amor de mi futura dama, aquella que me dará sonrisas dentro y fuera de la cama. Una familia he de hacer, con ella mis hijos tendré.
Fuera de mi mente la arpía quedará, como aquella mujer de melena crespa y ojos oscuros, que con su personalidad "encantadora" atrapó mi corazón en un momento de soledad.