Aún recuerdo cómo empezó todo. Recuerdo que te acercaste a mí con timidez; Tú no lo sabías, pero en ese entonces me transmitiste tu calidez. Amor de mis amores, reina mía, ¿Qué me hiciste?
Empezamos con calma, todo iba y venía; Dejamos que el destino nos lleve a sus manos. A tientas recorrimos este camino llamado amistad.
Tu sinceridad me cautivó, tu personalidad me atrapó... Y aquí es donde viene la desilusión. Sé que no puedo vivir sin ti, pero no quiero ser egoísta, así que dime... ¿Qué hay de ti? ¿Sientes esa atracción hacia mí o solo soy yo en este frenesí?
Eres mi musa, mi más fina inspiración... Mi creación placentera, mi dulce obra maestra...