Me agrada
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Me agrada
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Me dijiste q’ habías ganado el juego, y que había hecho muy mala jugada; pero expusiste todas tus cartas sin saber que yo voltearía el tablero.
Creíste tocar la campana y subirte al trono del rey, pero ya volví por mi corona y no la pienso dejar caer.
Tal vez tu digas ¡” jaque” !, y te quieran otra vez, pero yo digo ¡” jaque mate”! y te arrodillas a mis pies.
Eso de creer que ganaste cuando resulta que el tablero estaba al revés. Eso es lo que no se ve venir.
Esa parte de bajar al rey y recuperar la corona es lo que se usa después, como verso.
Ese tablero volteado me hace pensar en los juegos donde uno cree que perder es el destino, y de repente la mesa se mueve. Apuesto a que esta es la victoria que alguien lleva tiempo esperando, y es por eso que no la pienso dejar caer.
Voltear el tablero en el último movimiento. Eso es lo que se cuenta cuando nadie espera perder.
Me agrada
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La verdad y la razón fue lo primero que se perdió, la guerra terminó y el ego es ganador
LIBERTAD Y… GRACIAS.
La gente me cuestiona por hallar poesia en el dolor,
El amor que le tengo es tanto que el miedo se adueña de mí, lo veo y me causa miedo, miedo a perderlo, miedo a que sea la última vez en admirarlo, lo veo y me estremesco de miedo, miedo a no poder…
Caminando en los cerros,
Eso nunca lo tendré
Oiga usted, mi amigo, una historia le voy a contar. Hace tiempo llegó al pueblo un aparecido de lento andar.
Qué amarga es la herencia de mi suerte, qué extraño es el pulso que habita mi mano, apenas un rastro, un eco lejano, un cuerpo que espera, callado, a la muerte.
Me dijiste q’ habías ganado el juego, y que había hecho muy mala jugada; pero expusiste todas tus cartas sin saber que yo voltearía el tablero.