I
Un espacio bastante familiar...
Ahora, ¿qué te la pasas haciendo?
Primero, era incluso divertido fingir
estar haciendo algo.
Estar yendo hacia algo,
estar apuntando hacia algo.
II
Ahora ves, y siempre lo has sabido:
los sueños de luz son ilusiones fango.
Son ilusiones que vas creando;
últimamente es solo en eso en lo que te enfocas.
Quizás estés muy equivocado.
III
Por que existes y al mismo tiempo no,
y la vergüenza es la dueña de tu corazón,
sin ningún amor.
Vives en un espacio demasiado reducido,
y al ser pura vergüenza,
no hallas justificación para ti en el mundo.
IV
Ridículo e inmaduro, un niño
con lágrimas en los ojos
diciendo imprudentemente a los cuatro vientos
que está triste, muerto,
y que su odio es equivalente a su amor,
esperando recibir compasión,
buscando el me conmueves de desconocidos.
V
Te dedicaste a llorar sin descanso
porque no tienes un papel que representar
en esta obra de teatro,
más que ser el centro del universo
de la vergüenza que eres sin remedio.
VI
¿Tienes algún valor?
Quizás lo que valemos escapará
de nuestra propia visión.
Entonces, ¿por qué la inacción?
¿Por qué el alma hundida en el fango,
bajo el peso estático de tu propio juicio?
VII
Inutilidad es el principio fundamental
de la naturaleza para mí,
porque inutilidad soy.
En un espacio reducido vivo:
un rectángulo contenido en un cuadrado.
Abro la ventana y ahí está el veredicto intacto,
ofrecido al fracasado que habita en su fracaso.
VIII
Nadie salvará al que quiere tan solo
un final de cuento.
El autoexiliado del universo es tan ingenuo
que cree que el mundo al que renunció
vendrá a sacarlo del pelo
para reincorporarlo dentro de él,
de algún modo...
IX
Era divertido creer que estabas creando,
desarrollando tu potencial,
llevando tu brillantez al extremo.
Creer que tenías la capacidad
de ser lo que siempre habías querido.
X
Cuando existes en un espacio reducido
te imaginas miles de mundos que podrías habitar,
pero son solo anhelos.
La ventana y tu deambular
son tu único contacto con lo real.
XI
Creías que de algún modo,
un día cualquiera, vendría la providencia
y te pondría en el lugar exacto
donde demostrar el resultado de lo que estabas logrando.
Una ilusión de fango de luz.