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Hilarante ser, irradiante y extravagante.

Layneth
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Un extra-vagante del espacio cideral, sideral por fuera y quizá siderado por dentro. Nadie sabía de dónde venía, aunque todos coincidían en que venía de algún lugar.

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DaveOaks

Y solo bastó una palabra .. para esbozar tales verdades…

Y solo bastó una palabra .. para esbozar tales verdades…

Contenido de la publicación

Un extra-vagante del espacio cideral, sideral por fuera y quizá siderado por dentro. Nadie sabía de dónde venía, aunque todos coincidían en que venía de algún lugar.

Vestía un traje Satten de espinas carmesí, satén de satén, o quizá satán de satén. Las palabras nunca se pusieron de acuerdo.

Las espinas se encarnaban en la vista como en la piel.

Porque calaban profundo.

Pero desagradable.

No se sabía si aquel hombre —si era hombre— llevaba las espinas encima o si las espinas lo llevaban a él. Caminaba como quien recuerda haber tenido piernas, y miraba como quien había perdido los ojos pero conservaba la costumbre.

Era un déspota ente de ellos, de elles, de él y de ello.

Un sujeto sin sujeto.

Un objeto con objeciones.

Taciturno y malhumorado.

—¿Qué mal humo te habrás tragado para ser así?

Hilarante, tal vez debería hilar antes de conocerte. ¿Quieres hilar conmigo?

¿Quieres hilar conmigo?

—¿Hilar qué?

—Bosquejos variopintos que nacen en la sien y mueren en el anonimato.

Se los lleva el viento y por dentro de vos me quejo.

Vos-quejo.

¿Seré un bosquejo?

Quizá.

Un bosquejo de bosque.

Un bosque viejo.

Un viejo bosque donde me pierdo entre la bruma y donde nadie me escuchará caer, pues nadie está cerca.

Y si nadie escucha la caída, ¿acaso cae algo?

¿O solamente se pierde? ¿Está clara la respuesta oh te la dibujo?

Que desastre, de-sastre. ¿Es de sastre tu traje? Qué cosa rara un nombre.

Uno nace y alguien ya decidió cómo llamarlo.

Uno crece y empieza a llamarse de otra manera.

Uno cambia.

El nombre se queda.

O el nombre cambia.

Y entonces uno cambia con él.

O cree que cambia.

Porque quizá no somos más que un montón de nombres puestos sobre una cosa que todavía no sabemos qué es.

Si el idioma no sabe como idiomar, ¿como sabremos nosotros que somos?

Y nunca sabremos. Porque nosotros creamos las palabras a través de símbolos, entonces no entendemos. Solo repetimos lo que nos hicieron repetir, el constructo social. ¿La sociedad? ¿Oh los socios?

La sociedad son los socios que hicimos en el camino, sociedad o suciedad? Podemos vivir sin ella pero nos limita, y nos dice cómo pensar, ser, sentirnos.

Y eso cala profundo, ¿calar? Como calar un cigarro, quizás por eso el humo. Ahora estoy de mal humor, por eso lo malhumorado. Oh quizás ya estoy delirando, así ando de tanto hilar. Quizás ya me extendí demasiado y no se como terminar, ¿Porque todo principio tiene un final?

Que se yo, me quedé sin hilo.

Thoughts

  • magdalenita

    El señor del traje que no se decide entre satén y satán me tuvo riéndome sola. ¿Tienes más textos sobre ese hombre de las espinas?

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  • DaveOaks

    Y solo bastó una palabra .. para esbozar tales verdades…

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