Hay amores que terminan y recuerdas exactamente la última conversación, tal vez una despedida, el momento que marcó ese antes y el después... pero también hay amores que nunca empiezan y pueden jugar a quedarse contigo por muchos años... creo que yo he vivido los dos.
Cuando cumplí mis quince años, creía haber conocido ese amor adolescente del que todos hablan y que en muy pocos casos llega a ser el gran amor de toda la vida... durante varios años ocupó una parte importante en mi vida, fuimos el famoso... casi algo. Me prometió el mundo entero, el sol, la luna y las estrellas, al ser muy chica, tenía muy claro que aún no me sentía lista para tener una relación, por muy madura que pareciera (TENÍA QUINCE AÑOS)... él lo acepto, nunca dejamos de hablar, teniamos conexión, había feeling, me gustaba la forma en como me trataba, y así fue hasta cumplir mis diecisiete años... cuando me enteré por otra persona, que él buscó en alguien más lo que no consiguió conmigo, él comenzó una relación con otra chica sin decirme y se supones que nosotros estabamos intentando convertir lo que sea que teníamos en algo más... me alejé, al tiempo me lo reprochó y dijo cosas que no vale la pena repetir.
Esa la primera vez que entendí que amar a alguien, no significa que esa persona vaya a cuidarte de la manera que tú esperas... y aunque en ese momento sentí que esa era la historia de amor que me iba a marcar, el guionista de mi vida tenía otra idea para mí.
Diecinueve años, un chico que conozco desde muy pequeña, alguien a quien jamás había mirado de esa manera, alguien que veía como mi familia, pero un día simplemente lo empecé a mirar diferente, y desde ese momento llevo enamorada de alguien que muy probablemente, no viva esta historia de la misma manera que yo... y para mí, ese es uno de los dolores más extraños que existen. Porque cuando una relación termina, hay recuerdos y puedes decir esto fue real.
Pero ¿Qué haces cuando estás llorando por algo que nunca llegó a existir?, ¿cómo se supera una historia que solamente una persona está viviendo?... Lo más curioso, es que mientras en mi vida he conocido, un amor que terminó y otro que nunca empezó, he llegado a ver muchos que nunca han sido míos, pero que de alguna forma me hacen imaginar como quisiera que se sintiera el amor.
Cuando estoy leyendo o viendo una película me hacen pensar... ojalá algún día me quieran así, me miren así, me conozca así, ojalá que alguien me elija así. Los libros no me hacen creer que el amor tiene que ser perfecto, porque al fin y al cabo, es ficción, pero me han ayudado a descubrir como quiero sentirme cuando alguien que ame. Y eso es exactamente lo que me gusta de esas historias, no quiero una declaración de amor bajo la lluvia o que nuestra historia parezca sacada de una película, lo que realmente deseo es querer a laguien sin preguntarme todos los días si siente lo mismo por mí ¿Estoy pidiendo demasiado?
Bueno... ¿qué aprendí? Que estoy aprendiendo, mi primer amor me enseñó como NO, PERO NO quiero que me amen y que es lo que NO merezco en mi vida... el segundo aún me enseña lo que se siente amar, sin saber si algún momento de mi extraordinaria vida me va a corresponder. Entonces, sea lo que sea que suceda, prometo contarlo.
-Valentina Camaioni