Hay ruido como en un río dentro de mí; no traigo piedras, como dice aquel refrán, solo traigo sentimientos atorados que nunca pude expresar, porque sabía que no ibas a cambiar. No entiendo cómo no pude ganarme tu corazón, si se supone que la gente anhela ser amado, yo te di todo en tus manos, pero creo que mi error fue haberte dado todo sin haber sido.
El ruido de mi corazón es un poco tonto, siempre se estrella en donde no debe.