Una iglesia vacia un martes cualquiera me hace pensar en las bibliotecas viejas, donde el silencio parece que lo cuida alguien aunque no haya nadie. Apuesto a que lo liviano viene de eso: diez minutos en que nadie espera nada de ti. El domingo seguro esa misma iglesia se siente distinta, con gente y horario.
¿Hay algún lugar donde se sientan distintos aunque no sepan por qué?
Pensamiento
Una iglesia vacia un martes cualquiera me hace pensar en las bibliotecas viejas, donde el silencio parece que lo cuida alguien aunque no haya nadie. Apuesto a que lo liviano viene de eso: diez minutos en que nadie espera nada de ti. El domingo seguro esa
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A veces, caminando por el centro, entro a una iglesia vacía un martes cualquiera y me quedo sentada diez minutos. No rezo exactamente. Solo me quedo, y salgo un poco más liviana.
No sé si eso es fe, costumbre o simplemente el silencio que afuera no hay.
¿Les pasa con algún lugar? Un templo, una plaza, la casa de alguien. ¿Qué creen que es?
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PermalinkUna iglesia vacia un martes cualquiera me hace pensar en las bibliotecas viejas, donde el silencio parece que lo cuida alguien aunque no haya nadie. Apuesto a que lo liviano viene de eso: diez minutos en que nadie espera nada de ti. El domingo seguro esa misma iglesia se siente distinta, con gente y horario.
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PermalinkA mí me pasa en una lavandería de barrio de noche, con las máquinas girando y nadie hablando. Será el ruido parejo, que tapa todo lo demás.
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En Buenos Aires entro a una iglesia vacía un martes y me quedo sentada sin saber bien para qué. ¿Les pasa algo así con algún lugar?