A veces, caminando por el centro, entro a una iglesia vacía un martes cualquiera y me quedo sentada diez minutos. No rezo exactamente. Solo me quedo, y salgo un poco más liviana.
No sé si eso es fe, costumbre o simplemente el silencio que afuera no hay.
¿Les pasa con algún lugar? Un templo, una plaza, la casa de alguien. ¿Qué creen que es?