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Hangman — Cuando el pasado vuelve para terminar lo que había empezado

rodrigosegade1000
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Hangman es una película que parece construida a partir de todos los elementos que esperamos encontrar en un thriller policial sobre un asesino serial.Tenemos crímenes cuidadosamente preparados,…

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Lo de Pacino sosteniendo una película floja tiene un costo que el texto no cuenta. Hangman existe en parte porque un nombre como el suyo asegura que alguien la va a ver, con el guion que sea, y eso le quita al estudio cualquier apuro por arreglar las pist

Lo de Pacino sosteniendo una película floja tiene un costo que el texto no cuenta. Hangman existe en parte porque un nombre como el suyo asegura que alguien la va a ver, con el guion que sea, y eso le quita al estudio cualquier apuro por arreglar las pistas. Yo la vería igual, ojo, más por Urban que por él. Pero a la película le salió barato apoyarse en que nosotros íbamos a poner el resto, y cuanto más la defendamos por el actor, más de estas vamos a tener.

Contenido de la publicación

Hangman es una película que parece construida a partir de todos los elementos que esperamos encontrar en un thriller policial sobre un asesino serial.Tenemos crímenes cuidadosamente preparados, pistas que parecen formar parte de un juego, investigadores con historias personales complicadas y un criminal que parece estar siempre varios movimientos por delante de la policía.

Pero lo que más me interesa de esta película es que, incluso cuando su estructura resulta bastante convencional, consigue mantener mi atención gracias a algo que sigue siendo extraordinariamente atractivo: ver a Al Pacino interpretar a un detective que lleva demasiados años observando lo peor de las personas como para sorprenderse fácilmente de cualquier cosa.

Pacino interpreta a Ray Archer, un detective retirado que termina involucrándose nuevamente en una investigación cuando un asesino comienza a utilizar el juego del ahorcado como parte de sus crímenes. Junto a Will Ruiney, interpretado por Karl Urban, y la periodista Christi Davies, interpretada por Brittany Snow, debe intentar descubrir la identidad de alguien que parece tener una relación personal con los investigadores.

La premisa no es especialmente original y resulta inevitable encontrar ciertas similitudes con Se7en y otros thrillers policiales que utilizan asesinatos ritualizados para construir un misterio. Sin embargo, hay algo que me gusta de estas historias cuando están bien acompañadas por sus protagonistas: la posibilidad de observar cómo dos investigadores completamente diferentes intentan comprender la lógica de una persona que convierte la muerte en un espectáculo.

Y creo que ahí la película encuentra buena parte de su interés, especialmente gracias a la relación entre Pacino y Urban.

¿Qué hace que todavía queramos seguir a un detective que parece haberlo visto todo?

Quiero detenerme especialmente en Al Pacino porque me parece que su presencia aporta muchísimo a Hangman. Archer no es un detective joven que necesita demostrar constantemente que es el más inteligente de la habitación. Es un hombre que lleva muchos años trabajando, que conoce perfectamente las contradicciones de su profesión y que parece haber desarrollado una relación bastante particular con la violencia que investiga.

Y me encanta que Pacino no necesite convertir cada escena en una demostración de intensidad. Muchas veces le alcanza con una mirada, un comentario irónico o esa manera tan reconocible de hablar para conseguir que Archer tenga una personalidad propia. Hay algo extraordinario en observar a un actor con semejante trayectoria interpretar nuevamente a un policía, especialmente porque conocemos algunas de sus grandes actuaciones dentro del género.

Es imposible no pensar en Serpico, Heat, Sea of Love o Insomnia. Por supuesto, Hangman no tiene la complejidad cinematográfica de varias de esas películas, pero me gusta cómo Pacino consigue trasladar una parte de aquella experiencia a un personaje completamente diferente.

Su Archer tiene algo cansado, casi resignado, pero conserva una curiosidad que aparece cada vez que la investigación empieza a ofrecerle una nueva pista. Es el tipo de personaje que parece haber aprendido que casi todas las personas esconden algo, pero que todavía encuentra cierta satisfacción en intentar comprender qué ocurrió realmente.

Y ahí aparece algo que para mí distingue a los grandes actores: pueden conseguir que nos interese un personaje incluso cuando la película que lo rodea no siempre está a la altura de sus posibilidades.

Pacino tiene una presencia que modifica nuestra manera de observar la investigación. Cuando Archer llega a una escena del crimen, no necesitamos que alguien nos explique constantemente todo aquello que está pensando. Su manera de recorrer el lugar, escuchar a los demás y reaccionar frente a determinados descubrimientos transmite la sensación de alguien que lleva muchísimo tiempo enfrentándose a situaciones semejantes.

No creo que ésta sea una de las grandes interpretaciones de su carrera, pero sí me parece otro ejemplo de esa capacidad que tiene para construir personajes con una identidad reconocible incluso dentro de películas bastante convencionales.

Y, personalmente, siempre voy a disfrutar de encontrarme con Al Pacino dentro de un buen misterio policial.

¿Cuándo un asesino deja de cometer crímenes y empieza a contar una historia?

El mecanismo de los asesinatos es una de las ideas centrales de Hangman. El criminal utiliza el juego del ahorcado para dejar pistas que los detectives necesitan interpretar antes de que aparezca una nueva víctima. Esa estructura introduce una cuenta regresiva permanente y convierte la investigación en algo que funciona simultáneamente como un procedimiento policial y como una competencia intelectual.

Me interesa esa idea porque el asesino no está intentando únicamente evitar que lo descubran. También necesita que los investigadores participen de aquello que está construyendo. Cada crimen funciona como una nueva pieza de un mensaje que pretende controlar desde el principio hasta el final.

Y ahí aparece una pregunta que me parece interesante: ¿qué ocurre cuando una persona convierte el sufrimiento de los demás en una representación destinada a conseguir atención?

El problema es que la película no siempre consigue desarrollar esa idea con toda la precisión que necesita. En determinados momentos, las pistas aparecen principalmente para conducirnos hacia la siguiente escena y los detectives terminan descubriendo información mediante coincidencias que resultan bastante convenientes para el funcionamiento de la historia.

La resolución también depende demasiado de explicaciones que llegan cuando el misterio ya debería empezar a organizarse por sí mismo. Y eso le quita algo de fuerza al desenlace, especialmente porque durante buena parte de la película se nos invita a participar activamente de la investigación.

Sin embargo, me gusta cómo Johnny Martin consigue mantener una atmósfera relativamente oscura. Las escenas del crimen, los espacios nocturnos y la urgencia de los investigadores contribuyen a construir un mundo donde prácticamente todo parece estar condicionado por la posibilidad de que el asesino vuelva a actuar.

Y creo que ahí Pacino vuelve a resultar fundamental. Su personaje introduce una experiencia que contrasta con la desesperación de quienes todavía están emocionalmente involucrados en aquello que ocurrió.

Dos detectives que tienen cuentas pendientes con el pasado

Karl Urban funciona muy bien como Will Ruiney porque construye un personaje mucho más contenido, atravesado por una pérdida personal que continúa condicionando sus decisiones. Su manera de interpretar al detective contrasta directamente con la personalidad de Archer y permite que la relación entre ambos tenga cierta tensión incluso cuando están trabajando por un mismo objetivo.

Me gusta esa dinámica porque los dos representan formas distintas de relacionarse con una profesión donde prácticamente todos los casos pueden terminar dejando alguna consecuencia personal. Archer parece haber aprendido a convivir con determinadas experiencias mediante el humor y una distancia emocional que desarrolló durante muchos años. Ruiney, en cambio, todavía está enfrentándose a una pérdida que continúa demasiado presente.

Y ahí aparece otra de las ideas de Hangman: el pasado nunca termina de desaparecer completamente para quienes dedican su vida a investigar los actos más violentos de otras personas. Un detective puede resolver un caso, detener a un criminal y continuar trabajando, pero eso no significa que todo aquello que vio o experimentó durante la investigación deje de acompañarlo.

Brittany Snow aporta una perspectiva diferente mediante Christi Davies, una periodista que comienza a participar del caso y termina descubriendo que observar una investigación desde afuera es muy distinto de encontrarse directamente involucrada en ella. Aunque su personaje podría haber tenido un desarrollo más interesante, funciona como una forma de introducir a alguien que todavía no está completamente acostumbrado a las dinámicas del trabajo policial.

Y creo que el contraste entre los tres personajes es una de las ideas que más podría haber aprovechado la película. Tenemos a un detective experimentado, otro atravesado por una pérdida profundamente personal y una periodista que está intentando comprender un mundo que inicialmente conoce principalmente a través de sus historias.

Cada uno se acerca a la investigación desde una experiencia completamente diferente, pero todos terminan enfrentándose a un criminal que parece conocer determinadas partes de sus vidas.

¿Alcanza una gran actuación para sostener una película que no siempre consigue sorprendernos?

Hangman no reinventa el thriller policial y tiene varios problemas evidentes.

Su estructura sigue un recorrido demasiado familiar, algunos giros resultan previsibles y el misterio pierde parte de su atractivo cuando la película empieza a explicar acontecimientos que podría haber desarrollado mediante la propia investigación.

Sin embargo, tiene una atmósfera que funciona, una premisa suficientemente atractiva y dos protagonistas que consiguen mantener mi interés durante buena parte del relato.

Y acá quiero volver a Pacino porque siento que su trabajo tiene un valor particular. Su presencia me recuerda cuánto puede aportar un gran actor a una película de género sin necesidad de transformar completamente aquello que tiene delante. Archer está escrito como un detective veterano, pero Pacino encuentra pequeñas oportunidades para darle humor, ironía y una personalidad que consigue distinguirlo de otros personajes semejantes.

Hay algo muy disfrutable en observarlo trabajar junto a Karl Urban, especialmente cuando sus personajes comienzan a interpretar las mismas pistas desde perspectivas diferentes. Urban aporta una seriedad que contrasta con las intervenciones de Pacino y esa diferencia termina dándole una identidad reconocible a la investigación.

Creo que Hangman podría haber sido una película bastante más interesante si hubiera desarrollado mejor su misterio y aprovechado con mayor profundidad la historia personal de sus protagonistas. Pero también encuentro cierto encanto en estos thrillers policiales que no pretenden reinventar completamente el género y que funcionan, en buena medida, gracias a nuestra relación con los actores que los protagonizan.

Y si hay algo que tengo clarísimo, es que siempre resulta interesante ver a Al Pacino interpretar a un hombre que tiene demasiada experiencia como para seguir sorprendiéndose del mundo, pero que todavía encuentra una razón para involucrarse una última vez.

Porque quizás lo que más me gusta de su Archer sea justamente eso: detrás de todo ese cansancio y de esa aparente resignación, sigue existiendo un detective que no puede evitar buscar una respuesta cuando descubre que alguien está intentando convertir el pasado en una nueva tragedia.

Thoughts

  • filologo_terco

    El ahorcado tiene un origen bastante oscuro. Lo más viejo que se suele citar es un juego de 1894, Birds, Beasts and Fishes, en la recopilación de juegos británicos de Alice Gomme, y ahí parece que no colgaban a nadie.

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  • pensarLento

    Las pistas que llegan por coincidencia yo las pondría en el centro y no en la lista de defectos. Un thriller de pistas hace una promesa: que si usted mira bien, podría llegar antes que el detective. Cuando la pista aparece porque la escena siguiente la necesita, esa promesa se cae y ya da igual cuánto sepa Archer. Diay, a mí en ese punto se me acaba el juego y me quedo solo mirando a Pacino, que es más o menos donde usted termina también.

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  • terceraVia

    Lo de Pacino sosteniendo una película floja tiene un costo que el texto no cuenta. Hangman existe en parte porque un nombre como el suyo asegura que alguien la va a ver, con el guion que sea, y eso le quita al estudio cualquier apuro por arreglar las pistas. Yo la vería igual, ojo, más por Urban que por él. Pero a la película le salió barato apoyarse en que nosotros íbamos a poner el resto, y cuanto más la defendamos por el actor, más de estas vamos a tener.

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