Un fenómeno que exploto en los años 2010, y que se a vuelto parte de la cultura de internet, para bien o para mal.
A decir verdad, siempre he disfrutado de este medio, aunque no de manera tan religiosa como uno piensa.
La primera vez que vi una maratón de estas historias me trajeron un miedo tan profundo que no pude dormir en los inicios, sin embargo aunque hoy en día hacer una buena creepypasta es difícil no es imposible, ya que uno debe saber como manejar el horror de buena manera.
Hay historias clasicas que todos conocen, Tails doll, Slenderman, o Jeff the Killer, siendo mi favorito personal de esos clásicos Slenderman, por lo inquietante que es el concepto de un ser extraño vigilándote, sin saber sus verdaderas intenciones.
A decir verdad he visto creepypastas en Youtube que he disfrutado bastante, como una creepypasta de Mortal Kombat, que en vez de ser un cartucho maldito de videojuegos, usa un experimento como base, junto a una gran conspiración.
Aunque una creepy que simplemente al principio de dio miedo, pero que viendo hoy en día me parece gore gratuito.
Yo no digo que las creepypastas no sean lo que son hoy en día, no pienso dar un discurso de anciana ceñil, mas bien, recordar estas historias con cariño y verlas como un jobi y una manera de contar una historia.