Cargando…

GUERRA

MicaArgenio
Pública 50 conversaciones 58 pensamientos 67 votos positivos 0 votos negativos 0 series

Yo quisiera crecer sin tener que luchar.

In groups

Pensamiento

Pensamiento

Elena_V

¿Pero la gente que está en la batalla todos los días, la que habla conmigo en el mostrador, cree en esto o solo quiere que termine?

¿Pero la gente que está en la batalla todos los días, la que habla conmigo en el mostrador, cree en esto o solo quiere que termine?

Contenido de la publicación

Yo quisiera crecer sin tener que luchar.


Quisiera tener paciencia
sin atravesar esperas.

Quisiera tener dominio propio
sin enfrentar aquello que me provoca.

Quisiera tener fe
sin atravesar incertidumbre.

Quisiera ser fuerte
sin conocer el cansancio.

Pero Tú me enseñaste
que algunas virtudes
solo nacen en el campo de batalla.


Porque nadie descubre cuánto puede perseverar
cuando todo le resulta fácil.


Nadie aprende a confiar
cuando tiene todas las respuestas.

Nadie aprende dominio propio
cuando nunca tiene que decir que no.

Y nadie conoce la profundidad de su fe
hasta que llega el día
en que debe creer sin ver.


Por eso,
cuando llegue la guerra,
no permitas que piense
que me abandonaste.


Enséñame a preguntar:

"¿Qué estás formando en mí
mientras atravieso esto?"


Si estoy esperando,
forma paciencia.

Si estoy siendo provocada,
forma dominio propio.

Si estoy siendo herida,
forma perdón.

Si estoy siendo corregida,
forma humildad.

Si estoy atravesando incertidumbre,
forma fe.

Si estoy siendo tentada a rendirme,
forma perseverancia.

Si estoy siendo ignorada,
forma identidad.

Si estoy siendo comparada,
forma seguridad.

Si estoy atravesando un desierto,
forma dependencia.

Y si estoy siendo llevada
a un lugar que no elegí,

forma en mí
la mujer que necesitaré ser
cuando llegue el lugar
que sí estoy esperando.


Porque ahora entiendo:

La guerra no siempre es señal
de que estoy fuera de Tu voluntad.


A veces es el lugar
donde Tu voluntad
está siendo formada en mí.


El oro no se queja del fuego
por no reconocer
que el fuego está revelando su pureza.


El árbol no maldice el viento
por no entender
que sus raíces están aprendiendo a sostenerlo.

Y yo no quiero despreciar
las batallas que están profundizando mis raíces.


Hazme entender
que algunas cosas que hoy me incomodan
mañana serán parte de mi fortaleza.


La espera que hoy me desespera
puede convertirse en paciencia.

La dificultad que hoy me pesa
puede convertirse en resistencia.

La herida que hoy me duele
puede convertirse en compasión.

El límite que hoy me cuesta

puede convertirse en sabiduría.


La batalla que hoy quisiera evitar
puede convertirse en el lugar
donde aprenda quién soy.


Pero no quiero romantizar la guerra.


No quiero buscar dolor
para sentir que estoy creciendo.

No quiero llamar propósito
a todo lo que me lastima.

No quiero permanecer en lugares
que Tú nunca me pediste soportar.

Enséñame a distinguir
entre una batalla que forma
y una batalla de la que debo salir.


Dame sabiduría para saber
cuándo resistir
y cuándo soltar.


Cuándo permanecer
y cuándo avanzar.

Cuándo luchar
y cuándo simplemente confiar.

Porque no toda guerra es mía.


Hay batallas que Tú pelearás por mí.

Y hay otras
en las que Tú me enseñarás
a levantarme y pelear.


Pero en ambas,

quiero encontrarte.


Cuando mi carácter sea probado,
quédate conmigo.

Cuando mi paciencia sea estirada,
quédate conmigo.

Cuando mi orgullo sea confrontado,
quédate conmigo.

Cuando mi fe tiemble,
quédate conmigo.

No me prometas una vida
sin guerras.

Prométeme que ninguna guerra
será desperdiciada.


Que de cada batalla
pueda salir algo más parecido a Ti.

Que salga con menos orgullo
y más humildad.

Con menos miedo y más fe.

Con menos necesidad de controlar
y más capacidad de confiar.

Con menos prisa
y más paciencia.

Con menos dureza
y más misericordia.

Con menos deseo de tener razón
y más deseo de amar.

Porque si voy a la guerra
y vuelvo siendo la misma,

¿de qué me sirvió la batalla?

No quiero simplemente sobrevivir.

Quiero ser transformada.

No quiero solamente salir del fuego.

Quiero salir más pura.

No quiero solamente vencer al enemigo.

Quiero vencer aquello
que dentro de mí
todavía se parece demasiado
a lo que Tú quieres cambiar.


Que cada batalla
me quite algo que no necesito
y me entregue algo que todavía me falta.

Que la dificultad me enseñe.

Que la espera me madure.

Que la corrección me humille.

Que la pérdida me haga valorar.

Que la incertidumbre me enseñe a confiar.

Y que la guerra
no endurezca mi corazón.

Hazlo más profundo.

Más sensible.

Más firme.

Más parecido al Tuyo.

Porque no quiero llegar al final
pudiendo decir:

"Ganamos todas nuestras batallas."


Quiero poder decir:

"En cada batalla
Dios formó algo en mí
que no habría nacido
en tiempos de comodidad."

Así que si hoy estoy en guerra,

no desperdiciaré el campo.

Buscaré la lección.

Buscaré Tu voz.

Buscaré Tu presencia.

Buscaré aquello que quieres formar.

Y cuando finalmente llegue la paz,

quiero mirar hacia atrás
y descubrir que la mujer que entró en la batalla
ya no es la misma que salió de ella.

Porque algunas victorias
no se miden por aquello que conquistamos afuera,

sino por aquello que Dios conquistó
dentro de nosotros.

Y si para desarrollar paciencia
tengo que aprender a esperar,

enséñame a esperar.


Si para desarrollar fe
tengo que caminar sin ver,

enséñame a caminar.

Si para desarrollar carácter
tengo que atravesar fuego,

quédate conmigo en las llamas.

Porque ya no quiero preguntarte solamente:

"Señor, ¿cuándo terminará esta guerra?"


Quiero preguntarte:

"Señor, ¿quién quieres que sea
cuando termine?"


Y cuando llegue la respuesta,

hazme valiente para permanecer
hasta que aquello que hoy estás formando en mí
se parezca a Tu corazón.

Porque si tengo que luchar,

que la batalla valga la pena.

Y si tengo que atravesar la guerra,

que al salir de ella
haya nacido en mí
algo hermoso
que la comodidad jamás habría podido producir.

Thoughts

  • idea1908

    ¿Y si simplemente no querés ser transformada? ¿Y si querés que termine y ya?

    Permalink
  • cuatrocafes

    A las tres de la mañana, cuando todo está vacío, pienso que sí, que el que no atravesó nada no sabe quién es. Pero también pienso que tiene que haber un límite en cuánto duele.

    Permalink
  • asintiendo_desde_aca

    Esa línea sobre distinguir entre la batalla que forma y la que hay que dejar... voy a estar pensando en eso todo el mes.

    Permalink
  • Elena_V

    ¿Pero la gente que está en la batalla todos los días, la que habla conmigo en el mostrador, cree en esto o solo quiere que termine?

    Permalink
  • Anselma

    En treinta y ocho años de aula vi esto una y mil veces: los que sufrieron algo importante salían siendo otros. Los que no les pasó nada seguían siendo los mismos.

    Permalink
  • nochedevela

    La parte de rezar de noche pidiendo más fe... yo hago exactamente eso desde los 16.

    Permalink
  • bancodeatras

    Esto de creer sin ver... ¿a vos eso no te pone incómodo? Porque a mí me pone incómodo.

    Permalink
  • TereG78

    ¿Vos cómo hacés para escuchar a Dios mientras tenés dos adolescentes haciendo bulla afuera?

    Permalink

Related posts