Amo sus ojos, por más que no tengan nada especial para mi son únicos en el mundo. Su manera de verme, sonreirme con los ojos y ver que con tan solo verme su cara se le ilumina me hace ver la vida de una manera totalmente distinta.
Amo sus ojos tan comunes pero tan únicos. Son los ojos que quiero ver durante toda mi vida, día tras día, y que me miren con tanto amor como lo hizo ese viernes, y que en el fondo lo sigue haciendo, viernes tras viernes.