Igual que el viento, que no se puede atrapar; igual que las cosas que no se pueden cambiar, es inútil pensar que todo se puede controlar
Aunque lo quieras cambiar, no vuelve hacia atrás. No se detiene ni se puede adelantar. No espera a nadie, ni esperará jamás
Es fiel a sus principios, no discrimina y a todos trata por igual.