EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
Capítulo 4: La pregunta que Liam no quería escuchar
Después de la cena, Hito seguía pensando en lo que había dicho su hermano.
Liam Anders Ryuzaki.
El número 10 de Invictus.
El compañero de Liam llamado Adam.
Hito miró a Kai, que estaba revisando su teléfono.
—Kai.
—¿Sí?
—¿Podés pedirle a tu amigo que te pase el video de esos dos jugadores?
Kai levantó la mirada.
—¿El video de Liam y Adam?
Hito asintió.
—Sí. Quiero verlo.
—¿Por qué?
Hito pensó rápidamente una respuesta.
—Porque me dio curiosidad esos chicos y el equipo.
Kai se encogió de hombros.
—Está bien. Le voy a pedir que me lo pase.
Unos minutos después, su teléfono vibró.
—Ya está.
Kai le mostró el mensaje.
—Mi amigo dice que tiene varios videos de Invictus.
Hito sonrió.
—¿Me los podés mandar?
—Claro.
Hito recibió los videos en su teléfono.
Esa noche se quedó mirando los 3 videos que le paso su hermano eran de 1hora cada uno.
En uno aparecía un chico con la camiseta número 9.
Adam.
A su lado estaba el número 10.
Liam.
Los dos jugaban de una manera impresionante.
Parecía que sabían exactamente dónde estaría el otro antes de que ocurriera la jugada.
Hito observó en silencio.
—Así que este era Liam...
Después miró al número 9.
—Y tú eras Adam.
No sabía todavía qué había ocurrido entre ellos.
Pero estaba decidida a preguntárselo porque dejo de jugar y porque odia al futbol.
Al día siguiente
Liam llegó temprano a Seiryu Academy.
Entró al salón y dejó su mochila junto a su asiento.
Hito llegó unos minutos después.
Se acercó a él.
—Buenos días, Liam.
—Buenos días.
Hito se sentó cerca.
Durante unos segundos ninguno habló.
Liam notó que Hito estaba diferente.
—¿Qué pasa?
—Nada.
—Estás rara.
Hito respiró profundamente.
—Liam, quiero preguntarte algo.
—¿Qué?
Hito lo miró directamente.
—¿Por qué dejaste el fútbol?
Liam se quedó completamente quieto.
Su expresión cambió.
—¿Qué?
—Ayer dijiste que habías dejado el fútbol. Quiero saber por qué.
Liam apretó los puños debajo de la mesa.
—No es asunto tuyo.
Hito se sorprendió por su tono.
—Solo quería saber...
—¡Te dije que no es asunto tuyo!
El salón quedó en silencio.
Algunos estudiantes miraron hacia ellos.
Hito bajó un poco la voz.
—Está bien...
Pero entonces hizo otra pregunta.
—¿Quién era Adam?
Liam levantó la cabeza de golpe.
Su rostro cambió completamente.
—¿Qué dijiste?
—Adam.
Hito sacó su teléfono.
—Mi hermano me habló de Invictus. Me mostró algunos videos. Tú eras el número 10 y Adam el número 9.
Liam se levantó de su asiento.
—No vuelvas a hablar de él.
Hito se quedó sorprendida.
—Liam...
—¡No!
Liam tomó su mochila.
—No quiero hablar de Invictus ni de Adam entendiste.
Hito lo observó.
Ahora entendía que había tocado un tema demasiado importante para él.
—Perdón.
Liam permaneció en silencio.
Durante unos segundos parecía estar intentando calmarse.
Finalmente se sentó otra vez.
Hito lo miró con cuidado.
—No quería hacerte enojar.
Liam bajó la mirada.
—Lo sé.
—Entonces... ¿Adam era importante para vos?
Liam no respondió inmediatamente.
Miró por la ventana.
Después de unos segundos dijo:
—Adam, era mi mejor amigo en INVICTUS.
Hito permaneció en silencio.
Liam continuó:
—Eso es todo lo que quiero decir.
Hito asintió.
—Está bien.
No volvió a preguntarle.
Pero ahora comprendía algo.
El fútbol no era simplemente un deporte para Liam.
Estaba conectado con alguien que había sido muy importante en su vida.
Y Hito decidió que no volvería a presionarlo.
Sin embargo, mientras Liam miraba por la ventana, una cosa era segura.
El pasado que había intentado dejar en Estados Unidos...
acababa de alcanzarlo en Japón.
Y Hito ahora sabía que detrás del número 10 de Invictus había una historia que Liam todavía no estaba preparado para contar a nadie.
Continuará...