Capítulo 10 — Nombres
Graciela estaba cada vez más débil.
Su cuerpo ya no podía moverse por voluntad propia.
Los guardias dejaron de atarle las manos.
—Ni se puede mover
dijo uno de ellos una noche.
El otro soltó una sonrisa burlona por lo bajo,
y ambos se fueron alejando en la oscuridad.
aunque era repugnante escucharlos,
No se equivocaban.
Pero tampoco sabían algo.
Muy importante.
Ahora Graciela tenía el cuaderno.
Y más que el objeto en si,
Era la fe de que alguien,
Recuerde lo que ella vivió.
Que quede plasmado.
Que quede escrito.
Lo saco una vez cuando el galpón quedo en silencio.
Cuando ninguna sombra se percibía en el ambiente.
Por primera vez dudó.
Había conseguido un pedazo de carbón corto.
Casi gastado.
Pero funcional.
Escribió despacio.
Primero escribió su nombre
Miró la palabra durante varios segundos.
Paso su mano por el trazo
Como si quisiera estar segura de que no era mentira lo que estaba haciendo,
Luego siguió.
Escribió lo que vivo,
Escribió como fue secuestrada,
Separa de su única familia,
Escribió como era tortura,
Como era quien la torturaba,
Como la golpeaban cuando pensaban que mentía,
Como la picana eléctrica era la tortura principal,
Escribió como abusaban de ella casi diario.
Como abusaban de todas.
Escribió como doctores sin moral se encargaban de que ellos no murieran.
Desde la oscuridad alguien preguntó:
—¿Qué estás haciendo?
—Escribiendo.
—¿Qué?
—Nuestra historia y los nombres de los que estamos acá.
Hubo un silencio.
Parecía raro.
Escribir en esa situación.
Después otra voz habló.
—Escribí el mío, Luis Arancibia.
Graciela lo anotó.
Cada noche agregaba uno nuevo.
El cuaderno empezó a llenarse.
Era su forma de asegurarse de que nadie desapareciera del todo.
De que aun en un papel siguieran vivos
Escribía nombres, apellidos, edades, fechas.
Escribía detalles que hacían a las personas únicas
-Florencia tiene un tatuaje en su brazo derecho
-Tiara tiene una ceja cortada
-Marcos tiene una cicatriz en el cuello
Algunos dudaban,
Porque escribía eso,
Si total todos iban a morir,
Todos estaban conscientes de eso.
Pero para Graciela era diferente,
Mientras estuvieran escritos en algo,
Mientras alguien los soñara,
Aunque murieran,
Aunque nunca los encontraran,
Existiría eso que dejaba claro su HISTORIA,
Señal de:
Que vivieron
Que tuvieron un nombre,
Una familia.
Un trabajo.
Pasatiempos.
Sueños.
Que tenían una vida que les fue arrebatada.