EL MOZO
Aquellos que con hosquedad me trataban, porque les recordaría a un mozo pasmado en vista de volverse un hombre astuto, me comentan ahora que soy digno, en tanto me he curtido, de un tratamiento cordial, tan cordial como entre camaradas de molicie. Me sopesan por la edad y no se enteran de mí, cuando soy, ante todo, la substancia de mis años; mientras tanto ni la primavera ni el verano soy de mi alma, sino esta alma, ya joven, ya madura, soy. ¿O será que yerro y lo cultivado es las estaciones, pero no el trigo?
Habiendo trazado ya mi ardid, para consumarlo en día que no lo esperan, al nacer la noche del postrero de este mes, tiempo en el cual el pueblo se congrega y, de consuno, se entrega a la crápula, se me presta entonces buena ocasión para mi revancha; sí, allí mismo colocaré mi saeta envenenada. ¿Qué comparan ellos con lo manso sino a un ciudadano más, esto es, otro miembro del festín y otro aparentemente consagrado al rito de los vicios? Y en lo que a mí concierne, todavía es mejor perecer honrando la causa de mi libertad en vez de sostenerme en pie por la licencia de mis adversarios.
Dado el día escogido, durante el jolgorio, me pronuncié, y distinguiéndome del montón, alcé mi voz ante los presentes, diciendo: Miren, ¿cuántos hay que no crean que la virtud del hombre yace junto a los negocios, las riquezas y los placeres, que no crean asimismo que el más prudente de los hombres es quien se apareja el mayor banquete en el curso de su vida? Y tanto así es el carácter de la mayoría, que educan a sus hijos en la avaricia y pocas veces reprimen su comportamiento licencioso, en cambio reprenden al que no muestra signos de picardía y castigan al tímido, mientras que al pícaro antes lo motivan prometiéndole que, cuando tenga su propia hacienda, esto es, habiendo adquirido algún dinero mediante sus empresas, podrá gastar, según la humana ley, mucho de ella en sus malos hábitos, pues enseñan que ser adulto significa gastar sensatamente, acorde a la costumbre vulgar, de lo suyo para el vicio. ¡Así no tienen en cuenta el modelo al que fueron hechos parecidos! En razón de su maldad, vulneran al vulnerable, y como son torcidos, no corrigen a nadie, y como son malos, echan todo a perder. Son pueblo en cuanto se asocian para el delito. Pero la justicia fue dada por uno que no conocen, que en igual medida dispuso la verdad, y que es más fuerte que este mundo y sus cosas, y en absoluto más que el hombre, el cual da la vida al justo, porque el justo le pertenece, empero destruye la senda del malhechor porque no es de su rebaño.