Muchas veces nuestras reacciones y percepciones en la adultez se deben a heridas de la infancia no sanadas, tornándose una situación que muchas veces no entendemos. Y nos cuesta expresar el dolor, o cuando lo expresamos hasta podemos ser juzgados.
Esto genera miedo y angustia, debido a que pensamos que algo está mal con nosotros, pero no, todos tenemos alguna herida de la infancia no trabajada, lo importante es que al reconocerla ya nos damos cuenta y podemos auto observarnos antes de reaccionar.
Yo esta semana lo viví...Por ello decidí sanar y ahora trabajo en ello...
¿Cuentame te ha pasado que has detectado una reacción actual que te conecta con el pasado?