Capítulo 5: Las Piezas que no Encajan
Con el alma hecha pedazos y la mente llena de preguntas, Valeria buscó un refugio. Le escribió a su Tío Alfonso, el único con quien mantenía una relación cercana y de confianza. Con los dedos temblorosos, le relató la escena del cuaderno. La respuesta de su tío solo avivó la confusión: "Hija, yo no sabía nada de eso. Para nosotros simplemente llegaste un día y te presentaron como la nueva hija de la familia. La única que estuvo ahí en esos días de hospital fue tu Tía Beatriz"
. El rompecabezas de su vida aún tenía piezas ocultas en la sombra.