Oscuro y plácido, corto y la vez tan largo.
Por el que caminamos y corremos despacio..una veces en arena otras entre pinchos de rosal.
De temperatura cálida y fría como el cristal.
En el aparecen muros y piedras de las cuales sorteamos y escalamos, una veces son tan altos que nos quedamos años sin saber cómo subir.
Yo aprendí a correr, caminar,salté acantilados, me pinché y corté entre las zarzas más hermosas.
Vi el más hermoso amanecer y pasé la noche más oscura y fría.
Conocí la ternura, el cariño. me desveló el dolor,la tristeza.
Y me embrujó el deseo y el amor.
Hoy puedo decir que seguiré pinchándome mil veces, saltando sin cesar, escalando muros y desvelándome mil y una noches.
Pues no hay belleza y encantamiento más fuerte que este nuestro camino…