Mientras miras a ese dolor, habla con él, pregúntale de que color es? como está vestido? intégralo, la idea no es enemistarte con eso que llega, es aprender a integralo o sea a vivirlo y para eso puedes establecer un diálogo.
Estamos hechos de electrones, de energía y la energía se transforma, así que puedes mirarlo? puedes sentir lo que piensa? y una vez puedas, entonces podrías sanar con el?
Por lo que escribes él aún está dispuesto a dar la batalla, falta que organices con el como será mejor.