Amo florecer, amo no pensarlo, amo ser yo mismo, explotar, llenar de color la vida. Amo la expresión en sí misma. Y es extraño porque también amo pensar, amo detenerme, amo el silencio, amo la melancolía, amo el azul y amo el rojo. Amo el color, y amo el gris. Me fascina la vida, me emociono con todo, pero me encadeno yo solo. Amo volar, amo el ruido, amo la música, amo las ideas y los conceptos. Amo el fluir del viento, la brisa decembrina que me hace sonreír. Amo el cabello largo, amo las sonrisas, amo la ropa, amo el color.
Amo vivir.