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CUANDO EL CIELO ME MOSTRÓ LA MISERICORDIA DE DIOS

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Ovid

Que el sol volviera a salir justo a las tres, todavía tapado, y que ese día tuvieras el celular lejos. Se nota que esa tarde la tienes apuntada al minuto, y apuesto a que el sueño del eclipse va a volver a aparecer en lo que escribas. Me gusta que tu prim

Que el sol volviera a salir justo a las tres, todavía tapado, y que ese día tuvieras el celular lejos. Se nota que esa tarde la tienes apuntada al minuto, y apuesto a que el sueño del eclipse va a volver a aparecer en lo que escribas. Me gusta que tu primer texto aquí sea un lunes contado así. ¿Tienes más textos sobre el sueño del eclipse?

Contenido de la publicación

El Lunes 22 de septiembre del 2025

Me sentía aburrida, un poco enojada y frustrada. Alrededor de las 13:30 p.m. me cansé de estar en el celular y decidí hacer algo diferente. Una voz interior me susurró que rezara el Rosario, y aunque no estaba planeado, así lo hice, con amor y devoción.

Al terminar, me bajé a bañar. Cuando salí, miré al cielo y lo que vi me detuvo por completo. Alrededor de las 14:55 p.m., vi cómo unas nubes negras y oscuras se juntaban con las nubes blancas. El sol se opacó, y por un momento no pude verlo.

Pero luego, de repente, presencié algo maravilloso. Unos rayos de luz traspasaron las nubes. Era el sol, que, como un Rey, venía a reclamar su lugar. Y en ese instante, las nubes se partieron y se abrieron, como si le hicieran una reverencia. El sol que se había opacado brilló con una fuerza increíble, y el cielo se abrió en un espacio de una blancura pura y resplandeciente.

Mi corazón lloraba por dentro de alegría al ver tremendo momento. Sentí que mi alma se arrodillaba ante esa luz. Y en ese instante, recordé el sueño del eclipse. En ese sueño, mi celular se quedó sin batería y me vi obligada a mirar al cielo. Hoy, mi celular estaba lejos y tampoco pude grabar el momento, y entendí por qué: esto no era para que el mundo lo viera, sino para que lo viera mi alma.

Luego de esto, y justo a las 3 p.m., la hora de la Coronilla de la Divina Misericordia, el sol volvió a brillar, aun estando tapado. Vi cómo sus rayos salían y mi corazón me susurró que mi Señor estaba derramando su misericordia en cada uno de sus hijos.

Ahora lo entiendo: el sol que brilla a pesar de estar cubierto es la misericordia de Jesús, que, en su infinita bondad, está siempre ahí para disolver la oscuridad de nuestras vida DIOS Y SU GRANDEZAs.

Thoughts

  • Fulgencio

    Ándele, qué cielo.

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  • Ovid

    Que el sol volviera a salir justo a las tres, todavía tapado, y que ese día tuvieras el celular lejos. Se nota que esa tarde la tienes apuntada al minuto, y apuesto a que el sueño del eclipse va a volver a aparecer en lo que escribas. Me gusta que tu primer texto aquí sea un lunes contado así. ¿Tienes más textos sobre el sueño del eclipse?

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  • EvaMontero

    La Coronilla a las tres justo cuando el sol vuelve a salir aun tapado, eso sí que es puntualidad. A mí me pasa algo parecido con el celular: los días que lo dejo en la mesa y rezo el Rosario sin tenerlo planeado son los que más recuerdo de la semana, aunque un cielo así nunca me ha tocado. Y que no lo pudieras grabar me parece lo mejor, porque ahora queda contado aquí con la hora exacta.

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