La neta, de mis viajes lo que más cuento casi nunca fue lo caro. En Oaxaca lo mejor fue un puesto de tamales a las siete de la mañana, con champurrado, y la señora explicándome qué llevaba cada uno.
Me late que a ustedes les pasa igual. ¿Cuál fue ese plan que no costó casi nada y se quedó? Una caminata, una fiesta de pueblo, una plaza, lo que sea. Digan dónde, que me apunto la lista.