El paisaje tenebroso muestra la silueta de una joven
No ven sus ojos
No ven su cuerpo
Es el ruido que opaca el momento.
Una motivación para destruir el universo
El cosmos se presenta en una matrix
Que observa el firmamento.
Sin lujuria alguna y la gula sofoca
El miedo más trágico
El horror es la poesía que blanquean
Su propia silueta .
Cuya historia se plasma en recuerdos
Torcidos por el viento,
El cantos es la sátira de una revuelvo
Sientes el enojo y la contradicción
Has creado una paranoia sin afirmación.
Cuya espontánea se refleja en el borde de tus labios
No he visto tus ojos serán azules
Como cristales refinados y un safiro que brilla en la oscuridad.
Casi retorcido y tu cuerpo es frágil
Como lo siento en la vibra
Y la luz tambaleante recoje el arrimo
De mi propio sufrimientos
Es como si ambos conectan.
Sin saber uno del otro
Todo se hace tan rápido empezamos en una siluetas y terminamos en el cosmos.
Dónde la oscuridad lleva su propia impresión
De lo que fuimos
Y lo que somos.
Somos seres nocturnos. .
Dominados por la ansiedad y el deseo con las sombras como compañía.
No podré responder esta carta llena de alevosía
De carisma y sufrimiento
De lágrimas que titubeante en el propio firmamento.
Y la lírica se hacer ocasional a un poema que jamás podrás terminar.
"Aceptamos el amor que creemos merecer, pero a veces encontramos el reflejo de nuestra propia sombra en el otro."
— Alejandra Pizarnik
(Pizarnik es una de las mayores referentes de la poesía de las sombras y el dolor, capturando esa vibra de "seres nocturnos").