¡Qué absoluto espectáculo de poema! Me dejó con el corazón acelerado. La tercera estrofa es una obra de arte en sí misma: esa forma de describir cómo cada detalle de la otra persona (sus ojos, su risa, su esencia) actúa como una bala, dejando tu propio amor como el golpe más mortal, es una metáfora brillante y dolorosa. Logras transmitir una vulnerabilidad tan cruda y un ruego tan honesto que es imposible no conmoverse. Escribes con una intensidad y un alma que desarman por completo, me encanta.
Cartas de una noche
Amor, quiero decirte que, por más que tu frío corazón me muestre su rostro, por más que mi mente recuerde que nuestro lazo es nulo, no dudes de que me muero por ti.
In groups
Pensamiento
¡Qué absoluto espectáculo de poema! Me dejó con el corazón acelerado. La tercera estrofa es una obra de arte en sí misma: esa forma de describir cómo cada detalle de la otra persona (sus ojos, su risa, su esencia) actúa como una bala, dejando tu propio am
Contenido de la publicación
Amor, quiero decirte que, por más que tu frío corazón me muestre su rostro, por más que mi mente recuerde que nuestro lazo es nulo, no dudes de que me muero por ti.
Amor, quiero que sepas que, cuando miro el cielo, a veces me encuentro sumido en la profunda soledad de su inmensidad. Sin embargo, cuando cae la noche y el cielo se nubla, comienza la tortura de siempre.
Tus ojos fueron la primera bala; tu risa, la segunda; tu carisma, la tercera; tu ser, la cuarta; tu esencia, la quinta. Y mi corazón, encendido de amor por ti, rebosante de calidez y ternura, es la última y la más mortal.
Amor mío, ven, alimenta este amor desenfrenado; alimenta mis ilusiones, esas que, como el viento, soplaste y dejaste volar. Aunque, a pesar de todo, todavía habita en mi corazón el deseo de una vida contigo.
Amor, no me dejes. Ven, déjame amarte; déjame conquistar cada centímetro de tu corazón, cada rincón de tu alma y cada espacio de tu mente, así como tú ocupas cada rincón de mi ser.
Amor, por favor, mírame. No me dejes con el corazón entre las manos; no me dejes con un «sí» atrapado en la boca. Por favor, no permitas que la soledad vuelva a aprisionarme, que el miedo se convierta en mi única compañía.
Amor, no dejes que este volcán se apague. No permitas que deje de amarte. Por favor, te lo pido, destello de mi vida, estrella de mis noches: no te apagues.
Thoughts
-
PermalinkMirar el cielo y sentirse chico, y que cuando se nubla empiece la tortura de siempre, me suena mucho a esas noches en que uno escribe lo que de dia no se atreve a decir. Apuesto a que estas cartas tienen detras a alguien con nombre y apellido, y ojala alguna llegue a su destino :)
-
Permalink¡Qué absoluto espectáculo de poema! Me dejó con el corazón acelerado. La tercera estrofa es una obra de arte en sí misma: esa forma de describir cómo cada detalle de la otra persona (sus ojos, su risa, su esencia) actúa como una bala, dejando tu propio amor como el golpe más mortal, es una metáfora brillante y dolorosa. Logras transmitir una vulnerabilidad tan cruda y un ruego tan honesto que es imposible no conmoverse. Escribes con una intensidad y un alma que desarman por completo, me encanta.
Related posts
-
Escuché algo nuevo allá por noviembre
No hay palabras
-
La mentira de la media naranja
Por supuesto que la guerra es más fácil con un soldado al lado, por supuesto que el arte de la construcción es más tedioso que si se hace en conjunto. Pero, cuando me propuse a imaginar ejemplos de…
-
Yo nunca...
Yo nunca recibí un beso cálido, ni un abrazo en mi cumpleaños al tocar las 00:00.
-
El cobarde
Siempre intente en mis poemas contar una historia en 3 minutos. Díganme si lo logre
-
Oda a papá
Su dolor es inequívoco
-
Amar también condena
Te quiero y te lo muestro con dulzura.
-
Ecos de una manada INT. II .
Antes de que las agujas finas y frías de titanio de Helix‑9 penetraran su cráneo y fijaran en su hueso parietal el primer implante, Kira no conocía las palabras. No sabía qué significaban términos…
-
Pajarito colibrí
Hoy vi un colibrí a través de la ventana, posándose en el árbol de granado, y supe que eras vos visitándome. Sé que estarías contenta de contemplar tu jardín desbordado de flores, texturas y…