“El quiere hacerme pensar que sos vos pero vos nunca me harías eso ¿no mi amor?”
Nunca lo quiso Abi…
Te suicidaste y me obligaste a mirar, ¿por qué sigo de luto? si pasaron meses.
“El quiere hacerme pensar que sos vos pero vos nunca me harías eso ¿no mi amor?” Nunca lo quiso Abi…
“El quiere hacerme pensar que sos vos pero vos nunca me harías eso ¿no mi amor?”
Nunca lo quiso Abi…
Te suicidaste y me obligaste a mirar, ¿por qué sigo de luto? si pasaron meses.
Viuda, visto de negro; ojeras negras, labios partidos.
Arma de doble filo; sabías que la única manera de lastimarme era lastimándote.
Vos me dijiste que me querías amante fiel, incondicional, y acá estoy:
solita, llorando porque te fuiste para siempre.
¿Por qué me hiciste adorar a quién más tarde ibas a matar? que inhumano que te presentes en cada esquina en la que nos amamos.
Veo tu cuerpo de carne, de imagen engañosa, pasar de mí como si no me conociera.
Cruel que lo dejes merodeando la ciudad cuando vos, mi amor, partió hace rato.
Él me castiga, pasea con otras, me insulta si te busco, se burla de mí duelo. Él quiere hacerme pensar que sos vos, pero vos nunca me harías eso ¿no, mi amor? me lo prometiste.
Te lo pido, mi amor ¿podes detenerlo?
Mi vida, me estás lastimando.
Mi todo ¿no ves lo que me haces?
Mi amor ¿podes irte para siempre?
Mi mayor miedo es romperme como jarrón
recuerdas la ultima conexión que sentiste con alguna persona? esa platica que mayormente ocurre de noche cuando hablan de todo lo que les ha pasado y conectan sin necesidad que sus historias se…
He viajado en una pequeña canoa por un río que serpenteaba entre un tupido monte nativo, confundiendo las distancias en un zig zag constante que hacía por momentos creer que el viaje jamás tendría…
Capítulo 4: El peso del silencio
Se dice que llegamos a este mundo para aprender, desde el momento en que nacemos, hasta el momento de nuestra muerte, hoy me cuestiono si en algún momento dejamos de hacerlo, si en algún momento…
Si alguna vez estas palabras consiguen alcanzarte, aunque sospecho que jamás llegarán a tus manos, quisiera que al menos una verdad sobreviva a todo lo que fuimos:
Hoy me puse a leer los correos electrónicos de mi hija Beatriz.
Aún recuerdo la noche que volvimos a hablar después de nuestra primera discusión. Me estabas acompañando a mi paradero. Yo estaba nerviosa. ¿Cómo tenía que actuar?