A veces cuando crees que todo lo que estás haciendo está bien; te das cuenta de que tu vida se está basando en un error que hay en tu cabeza. Cada cosa que vives es producto de tu imaginación, de una película que tú misma vas creando con las situaciones reales que te rodean.
Puedes pasar los días como si nada sucediera; pero de la nada te dicen una frase tan pesada que debes asimilar inmediatamente; esa frase que hace que sueñes con ella noche tras noche, y despiertas sintiendo que todos a tu alrededor te observan mientras se burlan de tu situación. Es difícil ver que tu vida no vuelve a ser la misma, debes luchar contigo misma, porque ahora más que vivir una guerra de película; con espadas y magia, debes luchar y resistir ante el filo de tus propias palabras; de tus propias mentiras, de un mundo que solo tú puedes habitar.
Crees ser una adolescente sana, que trata de alcanzar sus sueños, y vives sin pensar en preocupaciones de gran importancia.
Te preguntan; ¿Cómo estás?, y dices que todo está bien, pero nadie sabe el dolor que llevas dentro de ti. Siempre has sido una persona que cuenta todo y que mantiene informados a todos quienes crees importarles, pero tarde te das cuenta de que nunca te han querido, que no les tienes esa clase de confianza como para contarles todo lo que te está sucediendo.
Todos te ven y te dicen que eres buena persona y la mayoría de los que primero te odiaban dan un cambio tan grande, como lo es llegar hasta el punto de acercarse a ti y pedirte perdón, porque creen que no eres lo que ellos pensaban.
ahí es donde te preguntas si será cierto, o si en realidad los que te conocieron antes de permitir que esto avanzara, conocieron a la verdadera tú; si los que cambiaron contigo te veían tal cual como eras, porque lo que en realidad sucedió fue que conocieron a una persona muchísimo más diferente, y sin más rodeos decirlo” una completa mentira” una estafa de persona, una ilusión y una horrible mujer.
Te dices así; y sientes rabia contigo misma, porque no notaste el daño que hacías, no notaste el cambio que diste, y notas que fuera de ello lo hiciste solo por encajar; encajar como una pieza que no pertenece a ese rompecabezas, abandonas el mundo que te han mostrado desde el momento en que naciste; y solo por ensayar que tal te va en el camino corto, te das cuenta de que cada vez se vuelve más largo.
Después de la culpa; lo asimilas, te perdonas a ti misma, y le ruegas a quienes, si te aman que, por favor se queden a tu lado y te acompañen en esta guerra de magia; magia negra; esa misma magia que, aunque no lo creas, misma tú eres el mago, tú misma hiciste esa Poción, la misma que debes invertir, y crear solamente lo que necesitas tú, y lo que necesita tu familia, “una solución".