El poeta T. S. Elliot escribió una frase que hoy cobra más sentido que nunca. "Distraído de la distracción por la distraccion"
Acaso no es eso lo que hacemos a diario?
Entrar en un vagón de subte es presenciar un silencioso naufragio colectivo...decenas de personas viajando codo a codo, pero cada una habitando un universo digital distinto, con la mirada fija en el cristal...
Lo alarmante no es que ocurra entre desconocidos, sino que hemos trasladado ese mismo aislamiento tecnólogico a nuestros círculos más íntimos...
Vamos a cenar con amigos o con nuestra pareja y el teléfono ocupa el lugar de honor sobre la mesa, como un comensal invisible pero omnipresente...
Estamos físicamente ahí, pero nuestra atención está fragmentada..
Preferimos la estimulacion infinita de una pantalla antes que sostener una mirada, tolerar un silencio o escuchar un relato sin interrupciones...
Intercambiamos la calidez de la presencia real por la ilusión de estar en todas partes, convirtiendo los encuentros en simulacros donde los cuerpos están presentes, pero las mentes han emigrado.
Irónicamente, la tecnología que nació para conectarnos con el mundo nos está aislando de quienes tenemos al lado....
Al final..la mayor falta de respeto de nuestra era es mirar una pantalla cuando alguien nos está entregando su tiempo, que es lo único que nunca se recupera✨
Y tu... cuantas veces has sentido que compites contra una pantalla por la atención de alguien que quieres?
aislamiento