carta para Ari
Querida Stephany,
Me encuentro hoy frente a la hoja en blanco, buscando las palabras adecuadas para expresar lo que ha estado llenando mi pecho desde que te alejaste de mi vida. Ha pasado tanto tiempo desde que nuestras miradas se encontraron por última vez, y cada día que pasa siento cómo la ausencia de tu amistad se hace más y más pesada.
No puedo evitar recordar aquellos días en los que nuestra risa resonaba en el aire, y nuestras conversaciones fluían sin restricciones. Eras mi confidente, mi apoyo incondicional, pero sobre todo, te convertiste en alguien especial para mí. En el transcurso de nuestra amistad, poco a poco me di cuenta de que mis sentimientos por ti iban más allá de una simple amistad.
Fue aterrador tener que enfrentar la realidad de esos sentimientos, sabiendo que podrían romper el equilibrio que habíamos construido. Sin embargo, decidí tomar el riesgo y revelarte la verdad, confiando en que nuestra amistad podría soportarlo. Pero a veces, el destino parece conspirar en nuestra contra y no siempre todo funciona según lo planeado.
Cuando me dijiste que necesitabas alejarte, que mis sentimientos te confundían y te generaban malestar, mi corazón se rompió en mil pedazos. Comprendí entonces que había perdido no solo a una amiga, sino también a alguien que significaba mucho más para mí. La distancia que nos separa se ha transformado en un abismo que se cierne entre nosotros, y no puedo evitar sentir una enorme tristeza.
Extraño cada momento que compartimos, cada risa compartida, cada secreto susurrado al oído. Extraño cómo nuestras miradas se encontraban y se entendían incluso sin palabras. Me duele saber que nosotros, que poco a poco formando un vínculo especial, hoy nos encontramos en caminos diferentes.
Pero, Stephany, quiero que sepas que siempre te recordaré con un amor profundo y sincero, con gratitud por haberte tenido en mi vida, aunque haya sido brevemente. Si bien hoy me embarga la tristeza de no tener tu amistad, guardo el cariño como un tesoro en el fondo de mi corazón. Deseo con todo mi ser que encuentres la felicidad que mereces, que encuentres a alguien que aprecie todas tus maravillosas cualidades y que te haga sonreír como solías hacer conmigo.
Sé que el tiempo nos ha llevado por diferentes caminos, pero nunca olvidaré lo que fuiste para mí. Y aunque nuestras vidas hayan tomado rumbos distintos, quiero que sepas que siempre llevaré en mi ser un pedacito de ti.
Con amor,
Alec.