* no te puedes ir, yo te amó -le grita desesperado-
* Amar no es mentir, tu no me amas, tu amas la idea de que yo te ame -dice con voz calmada, por qué las cosas rotas no siempre hacen ruido al quebrarse-
* Te prometo que cambiaré, por favor no me dejes -dice más calmado pero la desesperación es evidente en su voz-
* La gente no cambia o más bien tu no cambias, he escuchado esa excusa tantas veces que me la se de memoria -dice con voz fría y sin mirarlo-
* Por favor no puedo vivir sin ti -se arrodilla tratando de transmitirle su sinceridad con esa acción-
* Amir, no lo hagas más difícil, tienes que aprender a dejar ir
* Nunca me amaste, por eso me dejás -llora de impotencia-
* Te ame, te amo y posiblemente te seguiré amando, pero amo más la idea de ser yo, de ser sincera conmigo misma, de no tener que rogarte por amor, adiós, Amir, espero que puedas rehacer tu vida y no te cruces en la mía -cruza la puerta sin mirar atrás-
(No es un poema, es una idea para una historia por qué me atacó la creatividad)