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4-Pruebas Sensible

lilythebird
Pensamiento

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lalo33

Kung Lao reclamando por repartir platos mientras afuera hay infectados es el tipo más creíble de todo el campamento.

Kung Lao reclamando por repartir platos mientras afuera hay infectados es el tipo más creíble de todo el campamento.

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4

Pruebas

30 días de la pandemia

Sonya, junto a Jax y Johnny, exploraban las calles, tocando las puertas de las familias que se resguardaron de los infectados, para sacarlos y llevarlos a una zona segura.

Mientras movilizaban a la gente, habían llegado a la comisaría.

–Antes de irnos, quiero asegurarme de algo. – dijo Sonya mirando el edificio. –

–¿Quieres saber si Kurtis Stryker está bien? – preguntó Jax. –

–Seguramente Kurtis estará bien, Sonya – dijo Johnny con confianza. –

–Tengo un mal presentimiento de esto, Johnny – afirmó la soldado. –

–Stryker ha sido uno de nuestros aliados más valiosos durante la invasión del Outworld. – afirmó Jax. –

–Me sorprende que un tipo sin poderes o sin supertecnología del ejército pueda ponerse a la par contra unos cara de clavos – dijo el actor mirando el edificio. –

–Debemos entrar. – dijo Sonya. –

Con esto, el equipo empezó a movilizarse en la comisaría. El lugar, que antes estaba lleno de policías y personas quejándose de las multas diarias, ahora está completamente vacío. No había ni un alma en esos pasillos. 

Mientras caminaban por ese lúgubre lugar, el actor comentó:

–Sabía que las comisarías eran aterradoras, pero esto ya está a otro nivel. –

–Hay que mantener los ojos abiertos. – dijo la soldado –. Este lugar está lleno de sorpresas… –

–Una sorpresa sería ver caballos zombis mutantes de colores chillones y con arcoíris, abrazos y besos. – dijo el actor apuntando a varias direcciones. –

Escucharon un sollozo que venía de una de las oficinas. Se acercaron y ahí lo vieron. Era Kurtis Stryker, su compañero perdido sentado en el escritorio, con el cuerpo recostado en el mueble. Respiraba con dificultad debido a la alta temperatura de su cuerpo.

–¡Kurtis!– dijo Sonya acercándose. –

–¿Cómo sobreviviste, hijo de puta? – preguntó Johnny mirando a su compañero. –

–No tengo… ni la menor idea… – dijo el policía. –

–Un momento – dijo la soldado, mirando con los ojos abiertos la herida de Stryker – ¿Te… mordieron… verdad? –

–Auch – dijo Johnny al ver la herida. –

–El Dr. Connors dijo que necesitaba un sujeto de pruebas. Tal vez podamos salvarlo – dijo Jax acercándose. –

–Esperen… – dijo el policía – No se acerquen… Déjenme aquí… –

–Un soldado nunca deja solo a un compañero atrás. – dijo Sonya con firmeza – Fuerzas Especiales desarrollo una vacuna experimental. Hay una posibilidad de salvarte y talvez a muchas vidas más. –

–Aún no sabemos si funciona, pero vale la pena intentarlo – dijo el soldado de brazos mecánicos. –

El policía se quedó pensativo, no sabía nada de la vacuna experimental. Stryker solo entendió una cosa, él debía ser el sujeto de pruebas número uno. Soltó una frase:

–Aceptaré… la vacuna. –

–Andando. – dijo Jax, posando a Kurtis en su espalda, llevándolo como si fuera un caballito. –

Con esto, el equipo se retiró de la comisaría para regresar a la nave de Fuerzas Especiales. –

***

Mientras tanto, en el templo Shaolin, las personas eran llevadas por medio de portales. No entendían como habían viajado al otro lado del mundo.

La gente susurraba, tratando de entender lo que pasaba. Timmy abrazaba a su madre, solo mirando a la gente confundida.

En eso, en el cielo se formaron nubes de tormenta, un rayo apareció delante de los civiles y los soldados de fuerzas especiales. La gente retrocedió del susto, pensando que ese relámpago los impactaría.

De esa energía eléctrica emano un ser humanoide, una figura divina. Era Raiden, el mismísimo Dios del Trueno. La gente se susurraba entre ellos, bastante impactada por esa entrada tan dramática.

Timmy miró curioso a la deidad, levantando una ceja ligeramente.

–Habitantes de la Tierra. – habló el hombre – Puede que ustedes no me conozcan, pero soy al que en estas zonas llaman dios del Trueno. Mi misión sagrada es proteger su mundo de amenazas que ustedes jamás comprenderían. Bestias indomables, tiranos de otros reinos, y demonios del inframundo. Pero, hoy nos enfrentamos a una amenaza que supera las defensas de nuestros aliados. –

El dios del trueno miró detenidamente a cada persona, cada cara que representaba su lucha eterna por proteger este mundo. La gente levantaba una ceja, y empezaron a murmurar entre ellos.

“¿Esto es una broma?”, “¿Hace rato estábamos en Los Ángeles y ahora estamos en medio de unas montañas?”, “¿Por qué este hombre se dice dios?”

–Puedo entender perfectamente su confusión, mortales. Sin embargo, les puedo asegurar que en los sagrados templos Shaolin, están sanos y salvos del peligro de este pavoroso virus. Pero antes de permitirles darles asilo, necesitamos asegurarnos que no estén infectados.  –

Todos estaban con las cejas levantadas, tratando de entender lo que pasaba.

–Buscamos mordidas, rasguños, síntomas similares a la fiebre. – dijo un soldado hablándole a los civiles – Esas cosas que los perseguían tienen una enfermedad altamente contagiosa. Debemos asegurarnos de que estén limpios si queremos protegerlos. –

Algunos jadearon de la impresión, otros se quejaron, e incluso se opusieron al chequeo médico. Pero una cosa era segura, que, si alguien estaba enfermo, esa persona sería aislada.

Timmy, abrazando a su madre, preguntó:

–Mami, ¿Cuándo vamos a volver a casa? –

–No lo sé, Timmy… –

La gente fue formada en una fila para el chequeo médico obligatorio.

***

En la base aérea de Fuerzas Especiales, Stryker estaba encerrado en una celda con un vidrio indestructible de paredes de metal, y tenía únicamente una cama en un rincón. El policía no llevaba más que una bata azulada de hospital, y estaba sentado en la orilla del lecho, con la cabeza abajo.

Sonya y Jax estaban del otro lado de la celda, mirando a su compañero de armas melancólico.

–El Dr. Connors ya te administró la vacuna, y según lo que nos dijo, va a seguir haciéndolo cada cierto tiempo. – dijo la general. –

–Pero hay una cosa que queremos saber Kurtis. – dijo el mayor cruzando sus brazos metálicos – ¿Cómo carajos fuiste infectado? Según tu historial policial, eres alguien muy cuidadoso. Alguien de tu calibre no pudo ser mordido por accidente. –

–Fue cuando estaba abajo. Había una familia. Una madre y su hijo estaban huyendo de los infectados. Logré rescatarlos, pero… – hizo una pausa para ver su herida –. Cuando los dirigí al punto de extracción, un infectado intento morder al hijo… Hice todo lo que un policía tenía que hacer, me interpuse y fui yo quien acabo infectado. –

Los soldados se miraron entre ellos, y esbozaron ligeras sonrisas. Stryker hizo algo que no muchos policías harían, y eso ya lo hacía un digno aliado aun si no era un dios, alguien famoso, o con superpoderes.

–Cumpliste tu deber. – dijo Jax con una sonrisa – Debido a tu estado, vamos a tener que monitorearte. Pero… – hizo un saludo militar junto a Sonya – Te has ganado mi respeto, Kurtis Stryker. –

Ese gesto le dio al oficial una ligera sonrisa.

***

32 días de la pandemia

En las afueras de los Templos Shaolin, había campamentos en todas partes. Mientras las personas intentaban permanecer tranquilas, los soldados andaban vigilantes, turnándose de vez en vez, en caso de que llegara un infectado. Si veían a uno, la orden era clara, dispararle en la cabeza sin miramiento.

El campamento y el templo eran rodeados por una barrera mágica, que protegía a los refugiados del desastre de afuera.

Era una hermosa mañana, los monjes se encontraban repartiendo comida a las personas. Liu Kang y Kung Lao ayudaban por órdenes de Raiden.

El monje del sombrero suspiró, y le dijo a su amigo:

–¿No se supone que somos campeones?, ¿Por qué debemos quedarnos aquí sin hacer nada? –

–Es porque Lord Raiden quiere que ayudemos a los monjes en lo que podamos. Aún no conocemos la amenaza… – respondió el campeón del Mortal Kombat. –

–Podría acabar con esos infectados con relativa facilidad. –

–Recuerda lo que nos enseñó Lord Raiden. “La arrogancia puede llevar al hombre más poderoso a su eventual caída.” –

–Solo espero que Lord Raiden se apresure a averiguar lo que pasa. –

Cuando Kung lao llegó con Timmy y su madre, la mujer agarró su plato y dijo:

–Mil gracias. –

–Gracias, señor del sombrero – dijo el niño. –

–Timmy, debes ser más respetuoso con las personas. –

–No tienes que agradecer, lo importante es que ustedes estén seguros. Disfruten la comida. – con esto, el monje se alejó de la familia, para atender a otra. –

Pero antes de seguir con su tarea, Timmy le preguntó:

–Disculpa, señor del sombrero. ¿El señor policía está bien? –

Kung lao con una sonrisa dijo:

–No te preocupes, niño, estará bien. –

Con esto, el monje finalmente continuó su labor.

 #mortalkombat #au #infectionau #infection #zombie

Thoughts

  • lalo33

    Kung Lao reclamando por repartir platos mientras afuera hay infectados es el tipo más creíble de todo el campamento.

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  • carpincho3

    Stryker se gana el saludo de Jax pero lo paga con la mordida, eso me gusta, no le sale gratis. Igual el Timmy preguntando por el señor policía me da mala espina, cachai, esa vacuna no va a salir bien a la primera

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