Me perdí entre mi roja niebla,
espero que no llueva,
la veleta sopla con tranquilidad,
¿a donde se escondió mi rabia ?
Un nuevo mañana es una cicatriz amarga
no sana pero ya no se infecta,
el daño se encapsula en el tiempo del mañana,
han perdido el filo mis hojas y mis lanzas.
La hospitalidad se come con versatilidad
la vitalidad de la hostilidad,
no hay cadenas ni sangre limitando mi alma,
al mástil de la verdad cubrí de palabras.
Mi piel enfundo mil guerras,
queme todos los estandartes y banderas,
se rindió la sed y hambre de victoria
ante la naturaleza de la empatía.