Saltar al contenido
Cargando…

08 de octubre del 2026

marianccas
Pensamiento

Pensamiento

hojaSuelta

lo leí en el turno de madrugada y me quedé con lo del tiburón y el agua tragada, lo releí parada en el pasillo. en dos líneas está todo eso que tus amigos se imaginan como una pelea por una puerta cerrada fuerte. y lo de querer a la gente que también te h

lo leí en el turno de madrugada y me quedé con lo del tiburón y el agua tragada, lo releí parada en el pasillo. en dos líneas está todo eso que tus amigos se imaginan como una pelea por una puerta cerrada fuerte. y lo de querer a la gente que también te hizo daño, que con gente mala sería más fácil irse, eso se me quedó dando vueltas el resto del turno.

Contenido de la publicación

salí corriendo de mi casa.

y mientras corría intentaba ordenar todas las situaciones que me habían llevado hasta ese momento, como si una discusión pudiera explicar por sí sola por qué una persona termina necesitando salir de su propia casa para poder respirar.

cuando les dices a tus amigos que la relación con tus padres no es sostenible, lo primero que imaginan es una pelea.

algún deber que no hiciste,
alguna obligación que no cumpliste,
alguna puerta que cerraste demasiado fuerte.

pero si profundizas un poco más, te das cuenta de que nadie pide auxilio porque un tiburón está a punto de morderlo en el mar.

lo pide cuando lleva demasiado tiempo tragando agua.

cuando ya no sabe cuánto más puede aguantar sin que alguien se dé cuenta de que se está hundiendo.

me hubiera gustado que mis padres fueran más comprensivos.

más empáticos.

más flexibles.

y no me malinterpreten, nunca me tuvieron atada ni encarcelada, nunca me prohibieron existir.

ese es precisamente el problema.

me dieron libertad.

mucha.

a veces demasiada para una niña que todavía no sabía qué hacer consigo misma.

si tan solo me hubieran prestado cinco minutos más de atención, quizá habría podido demostrarles en unos cuantos años en qué me había convertido durante toda una vida.

pero no se puede.

no se puede recuperar la infancia de alguien cuando ya aprendió a crecer sola.

hace poco fui con una psicóloga y me dijo que a veces hay que disminuir las expectativas que tenemos sobre las personas, porque si vives de expectativas, vives de desilusiones.

qué culero.

porque entonces, ¿qué haces con las personas que se supone que debían cuidarte?

¿cómo disminuyes las expectativas de alguien que, desde que naciste, aprendiste a necesitar?

¿cómo aceptas que quizá nunca van a darte eso que llevas años esperando sin sentir que estás renunciando a una parte de ti?

hoy mi padre me dijo que me convertí en una niña grosera.

que desde hace mucho no hago favores.

que debería ser más como mis hermanas.

y qué ironía.

cada mala palabra que sale de mi boca la aprendí en casa.

lo dijo el hombre que no sabe mover un plato sin que alguien más termine haciéndolo por él.

y lo dijo como si yo hubiera llegado a este carácter desde algún lugar desconocido, como si hubiera aparecido así, de la nada, como si nadie hubiera participado en enseñarme a defenderme de la única manera que aprendí.

entonces me pregunté:

¿qué le debo a mi padre para permitir que me reproche las cosas así?

¿la vida?

no quiero tenerla.

¿un techo y comida?

pero es mi padre.

¿dinero?

justamente porque faltaba fue que empecé a vivir de quejas.

y quizá eso es lo que más me cuesta explicar.

no estoy diciendo que no me hayan dado nada.

me dieron cosas.

muchas.

pero una persona puede tener cosas y seguir sintiendo que le faltó algo.

y no sé cómo explicarle eso a alguien que cree que tenerlo todo significa no tener derecho a sentirse vacío.

crecí odiando a mi familia.

pero no era ese odio que da asco.

era un odio mucho más triste.

un odio hecho de incomprensión.

porque mi familia no es mala.

y quizá hubiera sido más sencillo si lo fuera.

las personas malas te permiten marcharte sin sentir culpa.

pero ¿qué haces cuando quieres a las personas que también te hicieron daño?

¿cómo explicas que puedes agradecerles la casa y al mismo tiempo sentir que dentro de ella aprendiste algunas de tus peores formas de sobrevivir?

las bases de tu vida empiezan en casa.

y si un solo ladrillo está mal puesto, quizá la casa todavía pueda sostenerse.

pero si son varios, tarde o temprano alguien tiene que aceptar que hay que remodelarla.

y ese es el problema.

nadie quiere hacerlo.

¿cómo se supone que voy a amar con intensidad a alguien si crecí viendo a dos personas que no sabían funcionar como pareja?

¿cómo se supone que aprendo a quedarme si toda mi vida vi a dos personas queriéndose ir?

¿ya entienden mi punto?

cuando les digo a mis amigos que mis padres me dieron muchísima libertad, suelen decirme que me envidian.

que ya quisieran ellos poder salir de su casa cuando les diera la gana.

irse y regresar cuando quisieran.

hacer lo que quisieran.

y yo los escucho y pienso:

¿ya ven el problema?

¿qué hacía una niña de catorce años mandándose sola?

¿qué esperaba que aprendiera?

aprendí a tomar decisiones antes de aprender a distinguir cuáles eran buenas para mí.

aprendí a resolver antes de aprender a pedir ayuda.

aprendí a irme antes de aprender a quedarme.

por eso ahora tengo una distorsión tremenda de lo que está bien y lo que está mal.

me siento demasiado vivida para mi edad y al mismo tiempo demasiado niña para todo lo que ya sé.

tengo experiencias que no debí tener tan pronto y preguntas que probablemente nunca debí hacerme sola.

y entonces hoy me preguntaron:

- "¿por qué, si tienes todo, nada fue suficiente para ti? "

y no sé.

de verdad no sé.

pero también quisiera preguntarles:

¿por qué quieren que yo cambie si ustedes no están dispuestos a cambiar también?

dicen que si cambias tú, cambia tu entorno.

y quizá sea cierto.

pero si cambio yo, lo más probable es que ellos salgan de mi vida.

y eso es precisamente lo que no están visualizando.

que quizá algún día voy a tener que elegir entre seguir siendo la hija que ellos reconocen o convertirme en la persona que necesito ser.

y no sé cuál de las dos va a sobrevivir.

si todos nos sentáramos a mirar lo que hicimos mal,

si por una sola vez dejáramos de preguntarnos quién tuvo la culpa y empezáramos a preguntarnos quién terminó herido,

probablemente yo no estaría escribiendo esto en un parque de Tlalnepantla a las dos de la mañana.

quizá nunca habría estado en Nezahualcóyotl a las cuatro de la mañana llorando.

quizá no habría aprendido tan pronto que salir corriendo también puede parecerse mucho a pedir ayuda.

pero aquí estoy.

otra vez intentando explicarme.

otra vez haciendo de una noche entera un montón de palabras porque no sé qué otra cosa hacer con todo lo que siento.

y quizá eso sea lo único que realmente quería decir esta noche.

que no quería tenerlo todo.

quería sentir que lo que tenía era suficiente para sentirme querida.

quería cinco minutos más de atención.

quería que alguien hubiera notado que estaba aprendiendo a crecer demasiado rápido.

quería que alguien me dijera que no tenía que saber hacerlo todo sola.

y qué triste es descubrirlo tantos años después,

cuando ya aprendiste demasiado bien.

esperen,
ya perdí de nuevo el propósito...

- Mar a las 02:58hrs

Thoughts

  • Anaisabel

    Dos lugares con hora, Tlalnepantla a las dos y Nezahualcóyotl a las cuatro, y la firma a las 02:58. Poner la hora exacta es una manera de dejar constancia de que esa noche pasó, aunque en la casa nadie la vaya a anotar. Yo también tengo noches que solo existen porque las escribí con fecha.

    La pregunta que te hicieron, por qué nada fue suficiente, la contestas tú misma más abajo con los cinco minutos, aunque digas que no sabes.

    Permalink
  • hojaSuelta

    lo leí en el turno de madrugada y me quedé con lo del tiburón y el agua tragada, lo releí parada en el pasillo. en dos líneas está todo eso que tus amigos se imaginan como una pelea por una puerta cerrada fuerte. y lo de querer a la gente que también te hizo daño, que con gente mala sería más fácil irse, eso se me quedó dando vueltas el resto del turno.

    Permalink
  • amigosviejos

    Darte libertad y llamarle confianza está cañón, porque muchas veces es lo más cómodo para el papá. Tengo una muchacha en la prepa y dejarla hacer lo que quiera me sale más fácil que sentarme a preguntarle cómo le fue. Leyéndote me queda claro que del otro lado eso se puede sentir como que nadie está mirando. Me suena a que tu papá de verdad cree que te dio lo mejor que tenía.

    Permalink

Related posts

Pública 2 conversaciones 5 pensamientos 40 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

salí corriendo de mi casa.

En series

En grupos