Dime tú, amor vacío
¿algún día fuiste algo?
o siempre nada.
La viste
ella estaba ahí
una rosa, sangrante
tan frágil
con sus pétalos
ya marchitos
y absorbiste su color
para teñir uno a uno de gris
un humo tan frio
como todo lo que tocas
con una sustancia tóxica
adherida a tus manos
intoxicando tu alrededor.
Pero tal vez sea lo único que tengas para dar
y lo haces
y lo das
como si de villano resignado de su propia naturaleza se tratase.
¡Oh, pobre y triste flor!
Si tan solo algún día
sus raíces volvieran a caer sobre tierra fértil
pasto mojado
si tan solo encima de ella
la abrazara un cielo azul,
rayos de sol,
aire fresco
¿Podría cesar esa lenta penitencia?
¿Dejaría de agonizar su espíritu?
¿sobreviviría a su inminente destino?
Solo quedaría tumbada
inerte… muerta
en el vacío
de ese amor
que un día fue algo
o siempre nada.