Su boca quedó abierta sin poder decir nada. Una mano hermosa de un tono blanco porcelana se acercó a su cabeza, la acariciaba; peinando algunos pelos mal colocados con los dedos, delicadeza, amor. Grace cerró los ojos disfrutando de la caricia, su cuerpo dejaba de pesar y caía en manos de Angel quien le sostenía con mano firme.
–Te has exigido mucho hoy
Lagrimas.
Agua empezó a brotar de los ojos de Grace, sus brazos atraparon las piernas del angel, su vestido naranja era empapado con lágrimas desgastadas y solitarias. Este se quedó inclinado sin dejar de acariciar su cabeza.
–¿El trabajo te ha estado estresando?
Grace asintió con la cabeza haciendo que Angel se agache para quedar cara a cara, Grace moqueaba y limpiaba la cara con una esquina de la toalla.
–Si lo hablas con tu compañera puedes solucionarlo, no tienes porque tratar con todo sola.
Pasó su mano por el flequillo de ella acomodandolo, sus ojos grises vidriosos resplandecían en un dorado.
–Ella no entendería.
Grace arrastró las palabras.
–Intentalo.
–Pero…
Angel cerró los ojos uniendo su frente con la suya. La respiración de ambas se unían en un suspiro.
–Ok
Grace cerró los ojos, al volverlos a abrir sus brazos flotaban en el agua y su pecho volvía a ser plano. Salió de la tina, su pelo mojando el suelo y arrastrando toda el agua consigo. Antes de agarrar la toalla la toco con delicadeza, cada fibra de la tela rozaba sus dedos frágiles, después la piel de su espalda y pecho, por último su pelo, dejando algunas manchas negras en el blanco de la tela.
Salió desnuda a buscar una pijama que ponerse, salió a la cocina, necesitaba beber algo. Agarró la primera botella que vio y se sentó en el suelo. La única luz que había era la de la puerta semiabierta del edificio.
Cerrar
los ojos
otra vez
pero…
–Dile.
Sus ojos encontraron una luz, la de su teléfono.
Grace (3:00am)
No creo que esto sea lo mio..
A.L (3:20am)
Duérmete.
Sus ojos vieron el mensaje, no recordó haberlo enviado.
Grace (3:20)
No logro dormir.
A.L (3:21am)
¿Bebiste de más? ¿o son los estudios?
Grace (3:31)
Creo que ambas, quiero renunciar.
Es como si cada día se me fuera el mundo encima.
Grace (3:32)
Perdón, no te quiero meter en mis problemas.
A.L (3:33)
Vamos a hacer esto, tú solo haces los cafés y yo atiendo.
Ahora descansa, no te preguntaré qué haces despierto a esta hora.
A menos… de que llegues tarde mañana.
Grace sonrió, una pequeña sonrisa se formó en sus labios.