El Muñón 💥
La pierna, la siento pero no puedo moverla; no puedo asentar mi pie. Hay algo que todavía niego a comprender. Y veo de nuevo mis piernas, y veo allí el muñón, es como si me viera con una burla, o con el más primitivo dolor. ¡Que no acepto, Dios mío, que no acepto!
Recuerdo entonces la guerra, al soldado acercarse con esa arma inmensa, pensé que era un cañón de barco, mi mente alucinaba.
—¡Muere perro!
No podía entenderlo; nosotros no tenemos armas, solo queremos un espacio para vivir. No nos interesa ningún bando.
Otro flashback en mi cerebro como aguja caliente, arde, es una punzada, no logro hilar nada. Esta vez voy caminando y de repente oigo un crack bajo el suelo, no sé qué sea, soy un niño, así que levanto mi pie y mi mundo explota.
Mientras tanto el muñón me mira, está de espaldas pero voltea hacia atrás girando el cuello, esa parte de mí amputada, y me habla:
—¿Por qué no podemos mover el resto de la pierna?
No tengo respuesta alguna, solo tengo memorias, y una pierna fantasma que olvidó todo.