Abrázame por la espalda mientras miro hacia otro lado,
apoya tu rostro en el mío y quédate a mi lado;
sí me preguntas si me voy, te diré que quizás,
pero apriétame otro poquito y me quedaré cinco más.
Quiero sentir tus brazos rodeándome sin prisa,
girar para verte de frente y contagiarte mi sonrisa;
acariciarte el cabello, acomodarte los lentes,
y darte un beso de esos que se quedan en la mente.
No quiero una despedida cuando apenas llegaste,
ni que sueltes mis manos cuando por fin me abrazaste;
quiero que el tiempo se distraiga, que nos deje conversar,
y que entre beso y beso nos volvamos a enamorar.