Hay algo en tu mirada que no sé explicar,
una forma silenciosa de hacerme suspirar;
como si en tus ojos pudiera encontrar
un pequeño refugio donde quisiera estar.
Cuando me miras, se me pierde la razón,
y se me queda en blanco la voz del corazón;
me quedo en silencio, queriendo disimular,
pero mi corazón no sabe cómo callar.
Quizá tú no notes lo que causas en mí,
ni sepas las veces que sonrío por ti;
pero hay gestos tan suaves que no dicen nada
y se quedan escondidos en mi alma callada.
Por eso cuando pienso en tu mirada,
mi memoria la guarda como cosa preciada;
porque entre tantas cosas que puedo recordar,
hay una que mi corazón no quiere olvidar.